Las parejas que tienen crushes con otras personas son más felices

Tener crushes con otras personas mientras estás en una relación es bastante habitual y puede ayudarte a fortalecer tu relación

Los tabús románticos y sexuales nos han acompañado durante milenios. Y, aunque hoy por hoy tenemos una apertura de miras muchísimo más amplia de la que la tuvieron nuestros antepasados, aún somos víctimas de muchas de esas convicciones estúpidas. Este es el motivo por el que un titular como este, refrendado por las investigaciones científicas, resulta tan escandaloso. ¿No te ha parecido contraintuitivo? ¿No has pensando eso de que "las buenas parejas piensan menos en terceras personas"? ¿Sí? Pues no es verdad. De hecho, es normal e incluso saludable enamorarse de otras personas aún teniendo una relación estable.

Algunos estudios científicos habían validado la hipótesis, pero ahora una nueva investigación publicada en la revista especializada Journal of Social and Personal Relationships ha terminado de confirmarla. Como dice en Psychology Today el psicólogo cognitivo David Ludden, "los investigadores encontraron que las personas en relaciones comprometidas reportaron muchos más enamoramientos que aquellas que estaban solteras". Y si bien no conocemos los motivos precisos, Ludden especula que el hecho de no satisfacer ciertos deseos sexuales, como sí hacen más normalmente lxs solterxs, contribuye a acrecentar el crush.

Pero no es la única conclusión sorprendente del estudio. Otra muy importante es que muchxs participantes reportaron que esos enamoramientos secretos "fortalecieron sus relaciones". En buena medida debido a los incrementos de libido, la mejora de la autoestima y la reafirmación de la relación. Vale, hay alguien que te pone muy cachondx y te hace fantasear no solo sexualmente sino también románticamente, pero sabes que no vas a contárselo, sabes que seguirás con tu actual pareja porque la prefieres. Comprender que esto está bien, que nos ocurre a todxs y que puede ayudarnos a tener parejas más sólidas es esencial.

Porque como subraya Ludden, "los investigadores encontraron que pocas personas en relaciones comprometidas tenían alguna intención de perseguir su enamoramiento". Una buena comparación son las fantasías sexuales. Seguro que tienes algunas que no querrías que se hicieran realidad porque son perfectas en el plano abstracto, pero llevadas a la realidad estarían rodeadas de sentimientos oscuros y simplemente no compensa. Esto es esencialmente igual: juegas en tu mente para llenar tu vida con un poquito más de emoción, pero adoras lo que tienes con tu pareja y no lo cambiarías por nada del mundo. Es pura teoría.

Sin embargo, los autores del estudio encontraron que algunas personas con pareja "también pueden coquetear con su crush, a pesar de que no tienen intención de dejarlo avanzar más allá de eso", según narra el propio Ludden. Y esto es más polémico. A fin de cuentas, las líneas éticas son trazadas de diferente manera en cada relación y puede resultar desleal flirtear a espaldas. Lo ideal sería que todxs aceptáramos esa verdad, que el enamoramiento con terceras personas ocurre, y creáramos espacios de confianza para compartirlos con la pareja e incluso sacarles provecho. Pero es una tarea que requiere mucha confianza.