Que A Tu Pareja Se Le Escape El Nombre De Su Ex En La Cama, Tiene Una Razón Científica

Es sábado noche y habéis planeado una maravillosa noche de peli, sofá y palomitas; ergo: 'la excusa perfecta para echar un polvazo en pijama y seguir con tu vida, como si no pasara nada'. La elegida es esa persona que te hace sentir tan bien y con la que has pasado una tarde de cine, alguna que otra cena romántica cero protocolaria y, en definitiva, un par o tres de noches salvajes. Ya estáis en esa etapa de no veros como 'follamigos' sino como algo más pero 'no os gustan las etiquetas'.

De repente, en medio de esa película aburridísima, empezáis a liaros y una cosa lleva a la otra hasta que... Pum, follada. Y justo en el momento en que estás a punto de correrte, de sentir fuegos artificiales, de gemir como una loco, de notar esas palpitaciones en todo tu cuerpo... vas y sueltas el nombre de tu ex. "¿Cómo me has llamado?", te dice tu pareja (momentánea). Mierda. Guerra nuclear en 3, 2, 1.

Tu casa en ese momento.

La explicación científica que te salva de la catástrofe

Por suerte, parece que la ciencia se ha propuesto salvarle el pellejo a todo aquel que, en algún momento de su vida, se ha encontrado en esta situación. Y eso es algo que debemos agradecer. Especialmente, al Dr. James G. Pfaus, de la Universidad de Concordia en Canadá, especialista en psicología, neurofarmacología, neuroendocrinología y en sexualidad. Según ha declarado a The Independent, "cuando estás en un estado de euforia, evocas eventos del pasado que te recuerdan a lo que estás haciendo, porque en tu cabeza es una experiencia que ha sucedido antes". Para que nos entendamos: parece que es inevitable que nuestro cerebro salte a recuerdos sexuales anteriores cuando hay coito de por medio.

Por eso, cuando estás teniendo un momento íntimo con esa nueva persona, nos viene a la cabeza el nombre de nuestro ex. Es más, a veces no solo lo pensamos, sino que lo decimos. "Supongamos que la persona tenía un amante especial, muy especial, que le hizo sentir una cierta emoción. Esas emociones sexuales, la calidad de los orgasmos y los sentimientos de cercanía se asociaron con esa persona y su nombre", comenta el Dr. Pfaus. Pero esto, por incómodo que pueda parecer, es una buena señal. Significa que has creado una intimidad similar a la relación que tenías con tu ex. De hecho, es más probable llamar a tu nuevo amante por el nombre de tu ex que por el de un familiar o un amigo. 

Sí, esto es inevitable

La putada del asunto es que, aunque podemos controlarlo en ciertos momentos, como en los jugueteo previo al acto, es muy difícil de evitar cuando estamos en pleno orgasmo o a punto de alcanzarlo. ¿Qué podemos hacer para evitarlo? Entre las opciones que barajamos se encuentra el encontrar a un amante con el mismo nombre de tu ex (extra point si llevas un tatuaje con su nombre o inicial), dejar que te amordacen (ya me lo agradecerás), evitar el orgasmo o la excitación sexual o probar cosas nuevas que no nos recuerden a nuestra anterior relación. Pero el mejor consejo, es el que nos da el Dr. Pfaus: "detener lo que estás haciendo y hablar de ello, tratar de encontrar una manera de darle un final feliz". Así que la próxima vez que la líes en plan 'tierra trágame intenta explicar a tu víctima este fenómeno neurocientífico y dar un paso más allá en vuestra relación. O al menos, que sirva de excusa para buscar una etiqueta a todo lo que estáis sintiendo, que después de varios meses de citas, ya toca.