Ojalá No Te Quieran Más, Sino Mejor

Ojalá nadie tenga que decirte nunca que te quiere demasiado. Si el amor es demasiado, es poco amor. Desmitifiquemos algunos de esos sucedáneos del amor que muchas veces nos distraen de la posibilidad de querer Mejor...

  • El amor no es ciego, sino que ve claramente, incluidos los defectos del otro, y los quiere y acepta como son.

  • El amor no compite. Quien bien te quiere, prefiere dormir contigo en la cama que dormir abrazado a su orgullo en el sofá.

  • Quien está loco, nunca lo está de amor. El amor nos hace más conscientes, más presentes y más amables. El amor nos conecta con la tierra, con las personas y con la vida real.

  • Tener celos nunca es un gesto de que le importamos. Los celos son egoístas, posesivos y a menudo una señal de inseguridad. Quien te quiere mejor, no te quiere controlado ni preso. Te quiere libre y libremente.

  • El amor no colecciona fotos en blanco y negro. El amor está vivo, se hace presente a cada paso y es a todo color y en alta definición. Los amores borrosos y bañados de nostalgia no son amores, sino ideas platónicas.

  • El amor no para el tiempo, sino que sincroniza el corazón con el reloj de la vida, para acompasar los pasos de dos personas hacia un proyecto real y viable, un camino real en circunstancias concretas.

  • El amor no son medias naranjas. Nadie necesita a otro para ser completo, y solo de la riqueza de cada uno, maravilloso por sí solo, puede surgir una relación que valga la pena.

  • El amor no significa conexión total. Hay momentos en que sentimos unidad plena, pero en la mayoría de situaciones del día a día, cada uno vemos el mundo de una forma y habrá muchos motivos de desacuerdo e incluso discusión.

  • El amor no basta. Hace falta fuerza de voluntad para superar adversidades y miedos, trabajo en equipo para confiar y crecer juntos, y muchos ingredientes más que el amor necesita para no destruirse a sí mismo.

  • El amor va más allá. El amor no encierra, ni aleja de los amigos, ni quita las ganas de trabajar o de cultivar aficiones. El amor no nos llena, sino que nos abre y expande para seguir teniendo más hueco que llenar cada día: más sed, más ilusión y más amor para el resto del mundo y de la vida.

Ojalá no te quieran ciegamente, ni locamente ni a cualquier precio. Ojalá te quieran cada vez mejor, con todas las ganas de seguir mejorando en el camino de quererse, de querer y de quererte.