Cómo dejar de obsesionarte por la persona que una vez te quiso

El dolor físico que se experimenta tras una ruptura puede ser insoportable, hasta el punto de que la ciencia ha investigado la posibilidad de combatirlo con un ibuprofeno. Así, como quien cura una resaca o un resfriado. Aunque todos sabemos que esa punzada de dolor en las entrañas no se calma ni con un analgésico, ni con un antiinflamatorio, ni con mucho alcohol. Sin embargo, hay algo que puede prolongar tu tortura y sufrimiento o impedir que avances y dejes atrás a quien una vez te quiso: seguir stalkeando a tu ex en redes sociales todo el puto día. Ya basta.

Sabes de sobra que salvar tu coco debe ser tu prioridad y que, para hallar la paz ansiada, no puedes continuar en esa dinámica insana y obsesiva que te va a volver loco, solo alimenta fantasmas absurdos y una agonía desquiciante. Cuando afrontas una ruptura, Instagram y Facebook se convierten en dos templos malditos que amenazan con destapar cualquier mínima información que desencadene tu rabia o tristeza. Las 'verdades' más aplastantes unas veces se buscan deliberadamente —con nocturnidad y alevosía—, otras ‘sin querer queriendo’, y luego están las que nos vienen por los ‘amigos en común’. Casi son las peores, porque no las ves venir. Simplemente te las sueltan. 

Ahora bien, si le has dado más al stalking que un espía del CNI, no debes sentirte un bicho raro porque, según una encuesta de YouGov, el 46% de los jóvenes han buscado la nueva vida de su ex pareja en redes y el 17% mira una vez a la semana en su perfil para ver ‘qué se cuece de nuevo’. Lo que nadie ha conseguido explicar es a qué se debe ese impulso sadomasoquista y voyeurista que nos aboca a buscar pistas de un presente y un futuro que pertenece a nuestro pasado. Para cortar esta espiral dañina y compulsiva de raíz lo mejor es que sigas una serie de consejos que tal vez te sean útiles.

Bloquea y elimina de tus contactos sin remordimiento

Que sí, que estamos hartos de escuchar a esa gente que lo deja de forma civilizada y no solo son amigos en Facebook, sino también en la vida real. Pero si eres de los que ha terminado como el rosario de la aurora o más bien regular y comienzas a tener esta actitud, es lo mejor que puedes hacer. Al fin y al cabo, cuando las aguas se calmen, siempre puedes volver a solicitar amistad. 

La sexóloga y experta en relaciones, Francisca Molero, considera que en estos casos es fundamental eliminar: “las rupturas, por muy bien que se deje la relación, siempre dejan un mal poso y duelen, por ello a veces es normal que te moleste un poco ver que la otra persona es feliz sin ti”, asegura. “Las redes son adictivas y compulsivas, tienes todo a mano sin tener que hacer ningún esfuerzo. La curiosidad te puede y como no dejas de consultar, no sales del bucle y eres incapaz de olvidar”, añade Molero.

Precisamente una investigación de la Universidad de Brunel (Londres) confirmó que la recuperación amorosa es más complicada cuando están involucradas las redes sociales. Además, el 33% de los voluntarios confesó haber posteado alguna canción, comentario o foto dedicado a su ex con la intención de hacerle volver, herirle o provocarle celos.

Bloqueándole te ahorras esos típicos mensajes indirectos que a veces dan un poquito de pena. Luego, cuando no tengas que borrar esa parrafada moñas o iracunda de despechado que publicaste en tus horas más bajas y de la que ahora te mueres de la vergüenza ajena, lo agradecerás.

Bye, bye amigos innecesarios y haz limpieza de fotos

Te sobran contactos a mansalva en general, y si son los mejores amigos de tu ex y no son realmente los tuyos, ni te lo plantees. Fuera. Si te caen muy bien y te da penilla borrarlos, otra opción es darle a la pestaña ‘dejar de seguir’ para que no te aparezcan sus notificaciones en tu muro. Es decir, una foto de tu ex y todos ellos corriéndose la juega padre. Eso sí, si no los eliminas, en ti está no caer y entrar en sus perfiles.

Asimismo como gran escaparate de banalidades e irrealidad que son las redes, “la gente muestra su mejor versión”, asegura la sexóloga. Esto aplícatelo a ti, a tu ex y a sus colegas. Por ello, como decía Kase.O: “De lo que ves creeté la mitad, de lo que no ves, no te creas nada”. Solución: elimínalos a todos, a la mierda. Así dejarás de hacerte pajas mentales de una vez.

Luego está el concepto de ‘redecora tu muro’. Lo mejor es que te bajes todas las fotos que tenéis juntos, las guardes en una carpetita —ha sido una etapa de tu vida, tampoco se trata de no dejar ni un solo rastro— y dale al botón de ‘borrar’ ¿Para qué las quieres en tus álbumes y muro? Si te entra la morriña, en la carpeta están para ti solito. Aunque tampoco te dediques a suplir el vacío con selfies para mostrar lo bien que te va, lo bueno que estás y lo que molas. No es plan.

Osea que aplícate el cuento, deja el stalking, de rajar y lloriquear sobre el pasado o de consultar su horóscopo —excepto el guarrete que sacamos los viernes en Código Nuevo— porque esto ya no es amor, es una obsesión.