El motivo por el que hay hombres que no consiguen llegar al orgasmo

Casi a diario escuchamos eso de que a las mujeres les cuesta más llegar al orgasmo que a los hombres. Y, en parte, es cierto. Necesitamos más estímulos para que se produzca esa maravillosa sensación que engloba todo nuestro cuerpo y a menudo las inseguridades inundan nuestra mente. Pero también, se sobreentiende que la anorgasmia —la incapacidad o dificultad para experimentar el orgasmo— es femenina. Pues no. Para tu información también hay algunos hombres que tienen dificultades para llegar al orgasmo, incluso de no conseguirlo.

¿Por qué apenas se habla de la anorgasmia masculina en esta sociedad? Quizás sea porque, por desgracia, todavía en el s.XXI el hombre sigue teniendo ese papel de 'macho alfa' y de 'semental'. Y eso debe acabar, por el bien de todos.

Eyaculación vs. Orgasmo

Ya lo decían los maestros taoístas y, entre ellos, Mantak Chia, quien escribió El hombre multiorgásmico, entre otros muchos más. En este libro se explica la diferencia entre orgasmo y eyaculación. Y, aunque a día de hoy ambas están muy vinculadas, es necesario que vayan por separado. La eyaculación es una respuesta fisiológica del cuerpo cuyo objetivo es expulsar el semen. Sin embargo, el orgasmo es la descarga de la tensión sexual acumulada durante la relación, donde sentimos unas contracciones muy placenteras en la zona pélvica.

Pero, además, juegan un factor muy importante las hormonas, las verdaderas responsables de esa felicidad y esa relajación que conlleva el orgasmo. Según Elena Crespi, sexóloga y terapeuta de parejas, "debemos dividir entre eyaculación y orgasmo. Hay dos tipos de anorgasmia: cuando hay eyaculación pero no hay orgasmo, es una disconexión de las sensaciones, es decir que el cuerpo va por libre; y cuando hay orgasmo pero no eyaculación, algo conocido como 'eyaculación retardada' y no es de lo más habitual que nos encontramos en consulta", afirma.

De hecho, la eyaculación retardada también puede ser intencionada. Es lo que llamamos retroeyaculación y consiste en mantener la erección y disfrutar de varios orgasmos sin llegar a eyacular. Y sí, todos los hombres pueden conseguirlo. Es cuestión de práctica y mucha paciencia.

La anorgasmia masculina, posible pero extraña

Para tu tranquilidad, Crespi asegura que la anorgasmia en hombres es muy, muy poco frecuente. "No conozco a ningún hombre que no haya llegado nunca al orgasmo, al menos, alguna vez en su vida. Pero sí que es cierto que existen épocas en las que les cueste un poco más llegar al clímax". Según Wikipedia, el 5% de anorgasmia es orgánica, es decir, está relacionada con fármacos, drogas o el padecimiento de enfermedades crónicas entre otros.

Mientras que el 95% restante, está relacionado con factores psicológicos como la depresión, la ansiedad, creencias religiosas, aptitudes aprendidas, etc. Aunque debemos añadir que la mayoría de datos y fuentes documentales que encontramos por la red hacen referencia a la anorgasmia femenina, dejando a un lado la masculina. Por lo que, al ser algo tan infrecuente, puede llevar a muchos hombres a que se cierren en sí mismos y les produzca vergüenza pedir ayuda.

Obsesionarse con el orgasmo

¿Qué pasa cuando no puedes alcanzar el clímax? Que genera una frustración profunda y cierta obsesión con el orgasmo. Así lo asegura nuestra sexóloga: "Les afecta con mucha ansiedad y lo convierten en un objetivo. Entonces resulta aún más difícil llegar. Pasa lo mismo con las mujeres, que contra más se obsesionan con el orgasmo, menos posibilidades tienen de alcanzarlo. Esa búsqueda incesante de este orgasmo genera mucha frustración cuando no llega nunca. Y muchas veces, se sienten menos hombres porque está muy vinculado con la masculinidad".

Para solucionar cualquier tipo de anorgasmia lo mejor es consultar con un profesional que ofrezca las pautas necesarias para conseguirlo. En el orgasmo, el órgano más importante es el cerebro. Si estamos obsesionados y generamos experiencias negativas, provocaremos una serie de secuelas que serán difíciles de tratar. Crespi aconseja "naturalizar la situación" ya que "cualquier hombre puede encontrarse en una etapa de su vida en la cual el orgasmo no llega o le cuesta muchísimo".

"Tenemos la idea de que si hay una erección hay un orgasmo y no siempre es así. En terapia lo que hacemos es personalizar cada tratamiento a los problemas y las necesidades de cada paciente. Pero algo que funciona muy bien son técnicas que nos ayudan a ser más conscientes de las sensaciones corporales más allá del 'objetivo orgasmo'", añade la sexóloga.

En resumen, lo más importante a la hora de enfrentarse a la anorgasmia es no obsesionarse con alcanzar el orgasmo ni sentirse menos hombre (o mujer) cuando no llegas al clímax. Ser conscientes de cada momento, de la respiración, de nuestra pareja y dejar volar la imaginación sin pensar en el orgasmo, hará que sea mucho más fácil conseguirlo y trabajar en ello. A veces es mejor el viaje que el destino.