Cómo masturbar a un hombre para que se desmaye de placer en tus manos

Por norma, cada vez que tenemos que masturbar a un chico, nos los sudores fríos porque no tenemos ni idea de por dónde empezar. Las masturbaciones son una parte importante de los preliminares y fundamental para calentar el ambiente. Por eso, si quieres saber cómo masturbar a un hombre correctamente, deberás empezar por lo esencial: la anatomía del miembro viril.

Una clase exprés de anatomía masculina

El pene es ese maravilloso pasatiempo que te libra de tu aburrimiento más profundo con tan solo verle hacer el helicóptero. Más allá de eso, el pene tiene partes muy (MUY) sensibles que debes conocer. ¿Sabías que el glande tiene las mismas terminaciones nerviosas que el clítoris? Pero en vez de estar concentradas, están más dispersas y engloban toda la zona. Por eso, cada vez que toques un glande piensa en cómo te gustaría que empezaran a acariciarte el clítoris: suave y con tacto. Otra parte importante es el prepucio, la piel suave que rodea el pene; y el frenillo, un pliegue que une el prepucio con el glande y que evita que la piel se vaya para atrás. Estos dos conceptos son básicos en una masturbación: nunca JAMÁS estires el prepucio con fuerza y más allá de su límite porque el frenillo cumplirá su función y al chico le harás tanto daño que se desmayará (not really, pero casi).

¿Qué le da placer a los hombres durante la masturbación?

Durante una felación, el glande está siendo estimulado por la lengua y la boca, por lo tanto, podemos acompañarlo (o no) de un movimiento arriba-abajo del prepucio, pero no es necesario para que se provoque placer. En las masturbaciones solo está presente la mano. ¿Cómo se puede estimular el glande, entonces? Muy sencillo: con la ayuda del prepucio. Según Canela Anahí, educadora sexual para adultos, "a base de observar muchas masturbaciones masculinas, lo que les encanta es que sea suave pero con determinación y que el prepucio roce todo el glande, de forma lenta. ¿Sabes cuando masajeas una cabeza de forma lenta pero con cierta presión? Pues igual". En definitiva, no es el prepucio subiendo y bajando lo que les provoca placer, es el prepucio acariciando el glande. Y sí, en caso de que tu compañero esté circuncidado, sigue siendo el glande lo que le provoca placer. En otras palabras: no es necesario bajar la piel y volverla a subir como si no hubiese mañana, simplemente centrándonos en la zona del glande y haciendo movimientos lentos será suficiente para estimular.

Cada hombre, un universo aparte

No hay un manual recopilatorio de 'las mejores técnicas de masturbación masculina' capaz de englobar a todos los hombres del planeta. Es imposible. Los hay que tienen el glande muy sensible y desean una caricia muy suave, los que son súper brutos y han aprendido a masturbase de forma rápida y fuerte, y los que simplemente, no les gusta que les toquen demasiado. Por eso, antes de empezar a tocar un pene extraño, lo mejor es preguntar qué es lo que le gusta: "¿suave o fuerte?, ¿lento o rápido?". Y en todo caso, dejar claro que si en algún momento lo estás haciendo mal, él tiene la posibilidad de enseñarte.

Por supuesto, existen ciertas reglas básicas de placer masculino instantáneo-universal. Los hombres suelen ser muy básicos y buscan un buen "arriba y abajo" que les resulte placentero. Recuerda que lo más importante es hacer movimientos suaves y cortos, centrándote en todo el glande. Otra técnica que suele funcionar, según Canela Anahí, es "imitar a una boca con la mano. Con la mano que no sueles utilizar (normalmente la izquierda), bajas todo el prepucio y la dejas fija. Con la otra mano (la derecha), le echas saliva o lubricante, y haces con forma de cuenco fijada en el glande. Subes y bajas el prepucio con la izquierda y con la mano que está en el glande, masajeas la zona como si fuese una boca".

No te olvides de los testículos, una parte que puedes estimular con la boca. Mientras lames sus ¿bolitas? puedes masturbarle. Una buena estrategia pre-felación o post-calentónenelcoche.

Escupe, experimenta, pregunta y déjate llevar. Lo más importante es mostrar ese instinto animal que llevas dentro. Pero sobre todo, no cohibirte y disfrutar de lo que estás haciendo. Eso lo tiene muy claro Canela quien afirma que "demasiadas veces cuando masturbamos, lo hacemos para dar placer a otra persona y como paso previo al coito. Por lo tanto, nos cansamos y eso se transmite. Tenemos que disfrutar de la zona, como si no hubiese nada más". Eso será el mayor placer visual que le puedas ofrecer. Garantizado.

Crédito de la imagen: Emmanuel Rosario