Make Love Not Porn: internautas f*llando para acabar con los estereotipos del porno

“Fui la primera ponente en una conferencia de TED que dijo las palabras ‘córrete en mi cara’”, asegura con orgullo en una genial entrevista para The Guardian la expublicista, Cindy Gallop. En aquella conferencia de 2009, esta británica de 57 años relataba sus experiencias acostándose con hombres mucho más jóvenes que ella y el impacto que sintió al darse cuenta de una cosa: todos ellos pensaban que un buen polvo debía parecerse a una escena de porno hardcore y acabar con una buena corrida en la cara de esta MILF.

Impactada por el descubrimiento de esta nueva ‘brecha sexual’, Gallop se convenció de la necesidad de crear una plataforma en la que se pudiese ofrecer contenido sexual real y, por tanto, alejado de la imagen estereotipada del porno mainstream en el que la mujer es tratada de una manera agresiva y vejatoria. “Debido a que el porno está dirigido por hombres, producido por hombres y consumido por hombres, tiende a mostrar que el sexo es como una escena de porno bestia, pero no necesariamente debería ser así”, recuerda Cindy al medio británico.

El porno no debería ser una referencia

Bajo esta premisa, y con la intención de ofrecer una alternativa real para una generación que ha crecido viendo los malabarismos del porno como ‘lo normal’, esta feminista prosex lanzó el portal Make Love Not Porn (MLNP). La idea es genialmente simple: crear una comunidad de parejas lo más random posible que se graben teniendo relaciones sexuales y compartan sus vídeos a cambio de la mitad de los beneficios que genere su alquiler por cada usuario/a (5 dólares por visiones ilimitadas durante tres semanas). Con esto se conseguiría reeducar a la audiencia y crear nuevos valores más allá del porno.

Me preocupa la chica que no quiere que su novio se le corra en la cara pero el porno hardcore le ha enseñado que a todos los hombres les encanta correrse en la cara de las mujeres, que toda ellas deben llenar su rostro con semen y que, además, debería fingir que le encanta”, apuntaba Gallop en su visionaria charla de TED en la que, además, hablaba del fallo de nuestra sociedad e instituciones a la hora de educar en la sexualidad a las nuevas generaciones permitiendo un vacío moral en el que la industria del porno estaba causando estragos.

“Se puede decir que es una alternativa muy digna y muy cuidada al porno mainstream y, sobre todo, al hardcore. A muchos usuarios de porno, especialmente a mujeres, les tira para atrás el trato que se suele hacer de las actrices y la agresividad del sexo que muestran. Este sexo de parejas reales les resulta mucho más excitante y empoderador que el mainstream”, opina el director de la revista Primera Línea, Miquel Echarri, que valora muy positivamente la idea original del proyecto aunque no puede obviar que, como suele ocurrir en estos casos, del dicho al hecho hay mucho trecho.

Una buena idea, un negocio todavía mejor

Como era de esperar, en una batalla en la que los grandes portales del porno (los llamados ‘tubes’) generan millones de vídeos el portal MLNP necesitaba una fórmula para resultar competitivo. “El problema con esta y otras iniciativas es que el contenido lo acaban generando actrices porno profesionales con sus parejas. Además, no deja de ser un negocio muy rentable y necesitan generar un contenido continuo que no se puede conseguir únicamente con parejas reales”, añade Echarri que, entre los vídeos ofrecidos, reconoce pornstars como Lily LaBeau.

“En realidad se parece mucho al porno amateur que se ofrece hoy día en los tubes, aunque es verdad que existen escenas más centradas en el morbo que produce ver a una pareja real follando en la intimidad de su casa”, opina el redactor jefe de Primera Línea, Paco Gisbert que también lo compara con otros géneros ya existentes en el porno: “Me recuerda mucho al porno de parejas que se hacía en Estados Unidos en los 90 en el que se recreaban situaciones habituales en pareja como una infidelidad con el profe de yoga y rollos así”.

Sin embargo, tanto Miquel como Paco reconocen la excelente labor de Sarah Beall, la responsable de los contenidos seleccionados en MLNP y que, literalmente, se pasa todo el día viendo a parejas follar. En gran medida, su criterio ha hecho que el proyecto se haya mantenido fiel a su filosofía a pesar de lo difícil que es encontrar nuevos ‘MLNPstars’. “Siempre le digo a quienes quieran participar con sus vídeos que graben una intro explicando por qué quieren compartir su sexo real con el mundo”, relató la canadiense en una entrevista con Maxim.com.

Solo sexo que te aporte algo

Huyendo de los planos más típicos de la industria del cine Beall detalló sus rigurosos métodos para seleccionar los vídeos que serán compartidos en MLNP: “Le digo a la gente que aparte un poco sus cámaras. No es que esté en contra de los close-up pero la industria del porno abusa demasiado de este recurso”. En este sentido, la curadora de la plataforma también actúa como una especie de mentora en los improvisados actores y actrices de la plataforma. “Muchos nunca se habían grabado practicando sexo y menos compartiéndolo online, así que me considero un poco una coach, añade.

Pero, lo que más llena de orgullo a Beall es que MLNP pueda estar cambiando la manera en la que algunas personas e incluso ella misma consumen material erótico haciéndolas más conscientes de lo que ven: “Trabajar aquí y seleccionar los vídeos me ha hecho recuperar mi sensibilidad hacia el sexo y creo que está ocurriendo lo mismo con nuestros usuarios. Algunos hombres me han comentado que cuando ven porno les apetece masturbarse, pero cuando ven nuestros vídeos les apetece practicar sexo con sus parejas”.

¿La revolución del social sex?

Por su parte, algunos de los participantes en el proyecto consideran esta posibilidad (y su contribución al mismo) como un nuevo paso para conseguir una nueva relación con y hacia el sexo online en nuestra sociedad. “No puedo creer que en pleno siglo XXI el porno sea nuestro referente en cuanto al sexo. No se trata de actuar o querer exponerse sino que se trata de mostrar cómo somos, cómo sentimos la gente real y qué podemos hacer con todas estas nuevas posibilidades que tenemos”, sentencia Gray una de las participantes en el proyecto y MLNPstar en uno de los vídeos promocionales de la plataforma.

Puede que la etiqueta ‘The Social Sex Revolution’ sea un poquito exagerada para MLNP, pero nadie a estas alturas puede negar el impacto brutal de las nuevas tecnologías y las redes sociales en nuestra manera de ver, concebir y disfrutar del sexo. Quizás por ello, revistas como Men's Health, y la propia Cindy Gallop, no han dudado en calificar el año que comienza como el primero en el que el sexo ‘hecho en casa’ desbancará a la industria multimillonaria: “No podemos continuar comportándonos de la misma manera respecto al sexo (…) espero que 2018 sea el principio de este cambio”.