Cómo lidiar con una pareja emocionalmente menos inteligente

El patriarcado provoca que este fenómeno ocurra con demasiada frecuencia

Durante estos últimos años el patriarcado está siendo sometido a un análisis científico brutal, gracias al cual estamos comprendiendo verdaderamente hasta dónde alcanzan sus tentáculos. Porque sus implicaciones son mucho más hondas de lo que podías imaginar. Entre otras cosas, y según cuenta en Psychology Today la psicóloga especializada en terapia de parejas Assael Romanelli, el patriarcado se materializa a menudo en un fenómeno relacional conocido como patriarcado psicológico: los hombres son forzados al analfabetismo emocional y las mujeres a la frustración emocional en las relaciones heterosexuales.

¿Por qué sucede esto?

En palabras de Romanelli, esta dinámica es perjudicial tanto para hombres como para mujeres: los primeros deben "soportar la pérdida de lo relacional, dejándolos emocionalmente analfabetos e incapaces de reconocer sus emociones". Desde muy pequeños han sido educados para evitarlas y parecer imperturbables. En cuanto a las mujeres, son "condenadas al ostracismo por expresar asertividad y agresión, a menudo siendo etiquetadas como víctimas" en esas relaciones en las que sus parejas son incapaces de expresarse y abrirse. En ese sentido, absolutamente nadie gana aquí. Ambas partes sufren.

No obstante, y aunque esta dinámica se produzca más habitualmente, y a causa del patriarcado cultural, con los hombres y las mujeres en esos roles tan definidos, la realidad es que no siempre toma esta forma. En cualquier caso, lo importante es que cuando hay una persona emocionalmente analfabeta en una relación se produce un contexto donde aflora "la amargura, el desprecio y la competencia". Además, en la mayoría de los casos termina entrándose en un bucle devorador: "cuanta más intimidad quiere una parte, más huye la otra" como respuesta. Es insostenible. ¿Pero tiene solución más allá de la ruptura?

Crea espacios de confianza 

Para Romanelli sí. Y depende del papel que estés jugando en la obra. Por un lado, y si eres la reina o el rey de la intimidad, esa persona sin problemas a expresarse que demanda más expresividad de la otra persona, ten valor para cuestionar tu seguridad y descubrir "las formas en que tú también evitas la intimidad emocional en la relación". No eres perfecto. Y a tu pareja la hará sentir menos culpable saberlo. Ah, y trata de dejar a un lado las quejas para pasar a la acción: intenta crear espacios de confianza, pregunta abiertamente y elogia los intentos de intimidad de la otra parte, incluso si no son la panacea.

Por otro lado, y si eres discapacitado emocional, tal como lo define esta experta, deberás iniciar un proceso de transformación que requiere compromiso y paciencia. No vas a convertirte en reina o rey de la intimidad en dos tardes. Primero, dice Romanelli, "desarrolla la conciencia y emocional y edúcate en ella". Es decir, sé valiente y permítete sentir alegría, tristeza, decepción, angustia, ira y el resto de emociones. Segundo, corre riesgos para mostrarte vulnerable. Aunque sean pequeños. Ve poco a poco. Tercero y último, mantén una dinámica de expresión de tus deseos. Especialmente respecto a este asunto.