¿Por qué podemos enamoramos de nuestros compañeros de trabajo?

Existen varios mecanismos psicológicos involucrados que hacen muy difícil no caer

Los números no engañan: según datos de febrero de 2022 de la Sociedad para la Gestión de Recursos Humanos de los Estados Unidos, la mitad de las personas reconoce haber sentido atracción por unx compañerx del trabajo en algún momento, según comparten desde la BBC. Y es normal. Al fin y al cabo, pasas bastantes horas rodeadx de tus colegas. Lo más sorprendente, sin embargo, es que el confinamiento no exterminó los romances laborales. La falta de contacto presencial no fue suficiente. De hecho, fue al revés, porque se produjo un incremento del 6% durante esos meses. Es una locura. ¿Qué los hace tan inevitables?

La fantasía del romance

En primer lugar, y como apuntan desde este mismo medio, hay un componente cultural, puesto que "los romances entre compañerxs han existido durante siglos". Son aventuras que has vivido decenas de veces mediante toda clase de novelas, películas y series de televisión. Incluso a través de historias reales que han pasado a tu alrededor. Están muy dentro de ti. Te invitan a fantasear más a menudo. En segundo lugar, y como es lógico, está el componente del tiempo, ya que "las personas entre edades de 20 y 50 años pasan casi cuatro veces más horas con sus compañerxs que con sus amigxs". Y ya sabes que el roce hace el cariño.

Familiaridad e intimidad: las claves de la atracción

En concreto, señala la psicóloga Amie Gordon en la propia BBC, el roce diario conduce a dos ingredientes claves en la aparición de la atracción: la familiaridad y la intimidad. Aunque te pueda parecer extraño, la verdad es que "solo ver a alguien repetidamente puede generar atracción". Así de sencillo. Si, además, el contacto es cercano y de mucha confianza, lo que puede generarse en los momentos de descanso y al salir del trabajo, la atracción puede dispararse. Es lo que tiene la intimidad. No hay ningún secreto cósmico en ello: es simplemente la manera en la que funcionan los mecanismos de atracción de los seres humanos. Punto.

Lo prohibido también atrae

Pero esto no resuelve la duda principal: ¿cómo es posible que los romances laborales crecieran durante esos meses de teletrabajo pandémico? Según los especialistas, el quid de la cuestión está en el riesgo. Aunque es otro de los ingredientes básicos de los romances profesionales, el hecho de ser polémicos y prohibidos en ocasiones, también puede echar para atrás a personas muy cautelosas. No obstante, durante el confinamiento estabas "fuera del ojo vigilante de tu jefe o compañeros de equipo". Seguía habiendo esta cosilla de no estar actuando conforme a las expectativas, pero sin tanto peligro real. Una bomba de morbo.

Por otro lado, la comunicación digital no es una barrera total, sino que permite "una proximidad emocional y una proximidad intelectual" indispensable para el surgimiento de los crushs. Ya sea en una oficina o en una oficina digital, compartes muchas cosas con esa otra persona. El simple hecho de que ambos seáis biólogxs, cocinerxs o matemáticxs ya os acerca lo suficiente. Por todo ello, dicen desde la BBC, "es difícil culpar a la gente por enamorarse en el trabajo con todos esos factores psicológicos involucrados". Lo cual no quiere decir que sea sencillo que salga bien. Según valores ese curro, deberías pensártelo bien.