Por qué es importante que hagas un descanso de la píldora si llevas mucho tiempo tomándola

La píldora, esa famosa pastillita que te permite follar sin preservativo; amada por unas, odiada por otras. Conocida especialmente por todos los efectos secundarios que posee, la pastilla anticonceptiva es el método utilizado por el 16,2% del 42% de mujeres que utilizan protección contra el embarazo, según la Sociedad Española de Contracepción. ¿Y por qué esta elección? Las mujeres prefieren contraceptivos que no perjudiquen la salud y que no tengan efectos secundarios, ¿no?. Pero la píldora, en parte, no cumple con estos dos requisitos. Ahora bien, en muchas ocasiones, las que llevan muchos años tomándola, notan ciertos síntomas que nunca habías experimentado. Entonces es el momento: tu cuerpo te está pidiendo un descanso.

Un descanso para que tu cuerpo vuelva a la normalidad

El consumo de la píldora y la aparición de efectos secundarios es subjetivo en cada mujer. Algunos ginecólogos aconsejan cambiar de marca si la pastilla te da muchos síntomas, pero si nunca has sentido nada fuera de lo normal, y pasado un par o tres de años empiezas a estar apática, de mal humor, cansada, mareada y sin ganas de mantener relaciones sexuales; debes descansar. ¿Cuánto puede durar ese descanso? Lo mínimo es dejar que tu cuerpo vuelva a experimentar una o dos menstruaciones por sí mismo.

¿El consumo prolongado de anticonceptivos perjudica la fertilidad?

No, según el Dr. Christos Coutifaris, ginecólogo y obstetra, "no existe nada que demuestre que el uso prolongado de la píldora anticonceptiva interfiera con la fertilidad". Además, se ha demostrado que la píldora también puede disminuir la posibilidad de tener un embarazo ectópico o extrauterino. Lo ideal es esperar uno o dos ciclos menstruales antes de intentar concebir, para asegurar que los efectos de la píldora no interfieran con la salud del bebé.

¿Qué pasa cuando llevo muchos años tomando la píldora?

Durante un tiempo prolongado, se puede percibir un empeoramiento de los efectos secundarios tales como: disminución de la libido, estado anímico ansioso o depresivo, fuertes migrañas, aumento de infecciones vaginales como la candidiasis, pesadez en las piernas y aparición de varices, hipertensión, entre otros. También se ha demostrado que la píldora aumenta el riesgo de padecer cáncer de mama y de cuello uterino, aunque, por otro lado, reduce el riesgo de sufrir un cáncer de ovario.

Según un estudio publicado en la British Journal of Pharmacology, la píldora puede duplica el riesgo de padecer un tumor cerebral, si esta se ha consumido durante más de 5 años. La anticoncepción mediante hormonas, especialmente de prostágeno, aumentan las posibilidades de un glioma en el cerebro. El estudio se llevó a cabo con 374 mujeres que desarrollaron este tipo de tumor.

El descanso de la píldora anticonceptiva es algo muy cuestionado por algunos médicos pero, al mismo tiempo, muy aceptado por otros. Esta discusión científica se limita únicamente a tu decisión. Si te sientes mal tomando los anticonceptivos, consulta con tu médico. Y recuerda que debes realizarte un análisis de sangre al menos una vez al año para comprobar que la coagulación en la sangre no haya aumentado en exceso y de esa forma, evitar posibles enfermedades futuras.

Crédito de la imagen: Sara Lorusso