Guía para desenamorarte cuando por fin asumes que pasa de ti como de la mierda

¿Le acabas de conocer y ya te crujen las entrañas cuando parece que pase de ti? Es lo más habitual cuando se trata de un enamoramiento incipienteNo nos engañemos: hay gente a la que le gusta sufrir, porque el sufrimiento llena el vacío y la desorientación que sentimos los humanos desde que dejamos de chuparnos el dedo. Y eh, no está mal, adelante con las catársis, el sentirlo todo a flor de piel y los poetas malditos, pero este manual es para los que han decidido que (por ahora) no les apetece convertirse en un residuo emocional al obsesionarse del que no le hace ni caso o le trata de objeto para abajo.

Identifica los síntomas a tiempo

La primera punzada en el estómago cuando la persona te hace un desaire (véase no contestarte al mensaje o girarte la cara en una conversación de grupo), la sensación de vértigo placentero cuando hueles su colonia, y en general sentirte pequeño cuando tienes delante o se menciona al sujeto: ojo al dato. Tú tienes tu vida interior, tu personalidad y tus motivaciones y todo eso tiene que poder seguir intacto independientemente de lo que esté haciendo la otra persona. Si no, ya la estás liando.


Analiza, racionaliza, sé dueño de tu mente

Entre las más de siete mil millones de personas vivas en este planeta que te pueden atraer (sustrayendo a tus primos cercanos y a tu jefe si no queremos culebrones) qué casualidad que esa sea la única que te roba el sueño. Sabes perfectamente que eso es así porque estás magnificando su figura en tu cabeza: tu universo es limitado (¡como el de todos!) así que se trata de expandirlo, un poco más, más allá de esa persona, que sólo es una milésima de lo que la vida te puede aportar: quizás por el camino te enamoras de la vida, de estar solo, o de otras personas a quien necesites menos pero que te aporten más.

Por cierto, no nos referimos sólo al sexo. Pero si ya estás pensando que tener historias con varias personas a la vez no te puede llenar, las múltiples formas que existen de ser promiscuo y repartir amor no son malgastarlo. Vivir microhistorias te permite llevarte lo más bonito de estar enamorado (emoción, misterio, ternura) sin el lastre de la dependencia emocional.


De perdidos al río: Actúa, Actúa, Actúa y Sublima

Lo que te hace falta para desintoxicarte de este estado fetal de enamoramiento es focalizar tu atención hacia otros aspectos que te llenen, como ese proyecto que tenías en mente, ese hobby que dejas de lado o simplemente socializar más. Si tus colegas de siempre no te estimulan como para llenarte esa cabecita que ahora está monopolizada por las punzas del amor no correspondido, tírate a la piscina de una vida nueva y paralela.


Chute de autoestima intrínseco

Si un proyecto estimulante o tus seres queridos no consiguen que te sientas hércules y por lo tanto 'el sujeto' deje de ser tu musa para ser un ser humano cualquiera, hay solución. Usa toda esa producción cultural que nos ha hecho creer que tenemos que pegarnos a otro ser humano como pinguïnos y reconviértela, imaginando tu vida como si fuese una novela o una película.

No hace falta llegar a cambiar tu rutina, simplemente date cuenta de los miles de matices que encontraría un director o escritor en tu manera de ver la vida, tus características personales, tus anécdotas, etc. Si todos somos posibles personajes de un best-seller es porque nos basta con existir para tener un gran poder: el de reafirmarnos a nosotros mismos.


De paso, olvídate ya de enamorar tú al prójimo

No hace falta dejar a nadie babeando por ti ni clavándose los cuchillos del despecho cuando pasas. Piensa en el bien que le haces al mundo repartiendo más sonrisas que dolores de cabeza: Si no quieres reencarnarte en caracol nacido en Francia (pocas posibilidades de una vida próspera), en lugar de desear que se obsesionen por ti mejor dedícate a lo bueno que te puede aportar la vida (empieza por reír, alto y fuerte, nivel dolor abdominal). Ese estímulo te hará poder proyectar todo lo positivo hacia afuera. Y te lo han dicho mil veces porque es verdad: es entonces cuando te ocurrirán las mejores historias, lo más inesperado.


En resumen, ante los síntomas del enamoramiento no deseado, procede a desmitificar a la persona porque ella también se tira pedos (atención, porque eso a algun@s también les enamora). Inyéctate autoestima y adrenalina por otros canales que no dependan de su reconocimiento, expande tus horizontes con alta actividad mental, física y social, y sólo como último recurso, imagínate al sujeto llevando Croacs.