Por qué hay gente que quiere tener sexo a todas horas

La única medida fiable de un problema relacionado con el sexo está en cómo te hace sentir

Al contrario de lo que sueles pensar, y de lo que suele pensar la sociedad en general, la hipersexualidad no es un trastorno. O al menos no siempre. De hecho, y según asegura en un artículo para Psychology Today el profesor de psicología David Ludden, del Georgia Gwinnett College, las investigaciones científicas prueban a menudo que una frecuencia sexual muy alta no está relacionada inherentemente con un impacto negativo del sexo en la vida. Tradicionalmente, los profesionales de la salud determinaban que más de siete orgasmos a la semana eran indicio de adicción al sexo. Hoy esa máxima resulta insostenible.

Número de orgasmos semanales

Como cuenta en dicho artículo, "la razón por la que los profesionales se decidieron por más de siete como la definición de excesivo es que los pacientes que buscan ayuda para su adicción sexual generalmente informan una actividad sexual en ese rango". Pero eso no significa nada. Sí, quienes tienen adicción al sexo tienen más de siete orgasmos a la semana, pero eso no implica que todas las personas que tengan más de siete orgasmos a la semana tengan problemas asociados a ello. Por cada persona que se corre mucho y sufre, hay muchas otras que se corren mucho y están la mar de bien. Ese es el punto importante.

Y así lo demuestra una investigación publicada en el medio especializado Archivos de Conducta Sexual. En la misma, un equipo de científicos canadienses encuestaron a más de mil personas de entre 18 y 87 años acerca de sus orgasmos semanales, ya fuesen mediante la masturbación o mediante el sexo en pareja, tríos o cualquier otra combinación. ¿El resultado? "Hasta una cuarta parte de los hombres y una décima parte de las mujeres informaron tener más de siete orgasmos semanales", dice Ludden. La disparidad, añade, podría deberse a cuestiones biológicas o culturales. La sexualidad femenina sigue siendo reprimida.

El límite entre la adicción y el disfrute

En cualquier caso, entre un cuarto y un décimo de la población sobrepasa los límites de orgasmos considerados "normales" por los profesionales de la psicología. Esto provoca, según el propio experto, que sea inadecuado hablar de trastorno por correrse una vez al día. Sobre todo, cuando hay otras muchísimas personas que se quedan en los seis, los cinco o los cuatro orgasmos semanales. "Simplemente no hay razón, aparte de una actitud negativa sobre la sexualidad, para considerar que una cierta frecuencia de orgasmos es excesiva". Al final, la clave está en cómo te hace sentir. Es la única medida realmente fiable.

Porque las prácticas sexuales concretas que practiques tampoco dicen nada. "Ver pornografía, masturbarse, tener relaciones sexuales casuales o visitar a trabajadorxs sexuales se consideran comportamientos típicos de la adicción al sexo. Sin embargo, muchas personas que participan en estas actividades no experimentan angustia". En última instancia, merece la pena tener presente que, como sapiens, es posible que seas un ser altamente sexual. Y está bien. Como cierra Ludden, "negar nuestra sexualidad es negar nuestra humanidad". No lo hagas. Sea cual sea la libido que tengas, disfrútala sin remordimientos.