Qué ganas tengo de que me escribas para pasar de ti

Deja la hipocresía y la tontería: si alguien te importa, contesta

Que sí. Que ya sé que está muy mal guardar rencor, pero ¿y el gustito que da que, tras haber pasado de ti, te responda a un stories con un fueguito inocente y le dejes en visto? Te vienes arriba y te sientes poderosa, sobre todo si consigues aguantar sin responderle (o, bueno, solo dándole “me gusta” porque no se merece que dediques tiempo en teclear un simple “jaja”). Y, luego, te preguntas que por qué siempre atraes al mismo tipo de gente que, básicamente, es la que tiene problemas emocionales, sigue pensando en su ex y/o te felicita por tu cumpleaños preguntándote cuántos años tienes porque ni se había molestado en retener ese dato de tu vida. Te encanta quejarte con tus amigos de lo mal que está tu vida amorosa, pero solo obtienes un “todo es una mierda” porque como buenos amigos tienen que apoyarte, pero están igual de perdidos en la vida que tú y no tienen otra forma mejor de animarte. Intentaré darte una respuesta en este artículo, y si no te sirve siempre te queda pedir comida china a domicilio con dos galletitas de la suerte por si la predicción de una no te acaba de convencer. 

Soy Cardo

Como bien sabes, las parejas son un reflejo de nosotros mismos y, por eso, las relaciones son un poco complicadas. No digo esto en el sentido de que todo sean problemas, si no que gestionarlas no es una tarea sencilla porque, cuando menos te lo esperas, sale una parte de ti que ni siquiera sabías que estaba ahí. En cierto modo, se parece mucho a cuando ves una serie y aparece un personaje al que no soportas. Estás deseando que los guionistas se deshagan de él porque, en el fondo, sabes que tiene la misma personalidad que tú o bien que presenta un comportamiento que no tú no te permites. En resumen, si buscas a alguien para que te saque de tu mierda, ding ding ding, premio, estás llamando al timbre de una relación tóxica. Mi consejo es que primero te pares un momento, te conozcas bien a ti mismo/a y te aceptes. No lo vas a conseguir en una tarde, pero con el tiempo (y tras muchos fracasos sentimentales y tarrinas de medio kilo de helado), ya se va asimilando. 

Otra cosa que creo que pasamos por alto es no tener claro lo que queremos realmente. Nuestros antepasados prehistóricos dibujaban en las paredes de sus cuevas, los bisontes que querían cazar. Era una especie de ‘coach’ que se practicaban a ellos mismos para motivarse y conseguirlo. En resumen: Si lo visualizas, lo consigues. Con nuestras metas profesionales y personales, pasa lo mismo. En el ámbito de las relaciones, que es del que vengo a hablar aquí, hay que concretar qué es lo que queremos, pero, sobre todo, cómo queremos ser cuando estemos con esa persona. No sé si te va la meditación, pero el otro día descubrí una que consiste en crear a tu pareja perfecta. Aunque solo sea por curiosidad, te recomiendo que la hagas.

Ahora bien, no creas que cuando la termines y abras los ojos, aparecerá ______ (introducir nombre de tu crush, en mi caso Paul Mescal). Lo que se trata es de que te sientas mejor, conectes contigo mismo/a y tengas claro lo que quieres. Solo así atraerás lo que realmente es bueno para ti. 

Y, oye, no te agobies si haces todo esto y la siguiente persona con la que te lías no es lo que querías porque estas cosas van progresivamente. Si no que se lo digan a los/as señores/as de 70 años que van a First Dates por qué aún no han encontrado el amor y que ya no buscan un compañero de vida, sino a alguien que se siente a su lado en las excursiones de jubilados. La próxima vez que tu crush pase de ti y que estés deseando que te escriba para hacerlo tú, recuerda lo que te he contado en este artículo. Eso o le echas la culpa a su signo del zodíaco, que siempre funciona.