Por Qué Es Más Fácil Dejar A Tu Pareja En Verano

¿Es el verano el culpable de muchas relaciones rotas o es la excusa perfecta para que lo parezca? Sinceramente, creo que hay de los dos tipos de historias, ¿estás tú en alguna de ellas?

A. Te quiero, pero demasiado tiempo libre juntos, gracias.

La rutina es la culpable de muchas relaciones rotas, pero en mi opinión también es la responsable de muchas relaciones que continúan por pura inercia. Pasan los días y las costumbres te hacen estar cómodo, a veces tanto que se te olvida que has perdido el control de tu vida, que va sola, que no te replanteas ya nada y que todo se da por supuesto.

En verano se rompe esa rutina y llegan los días de improvisar, de planear, de viajar, de aburrirte e incluso días de no hacer absolutamente nada, días para pensar. Muchas son las parejas que, al romperse la rutina, se dan cuenta de que ya no queda nada. Llegados a este punto, tienes dos opciones:

1. Tomas las riendas de tu vida porque te das cuenta de que no eres feliz así, el verano ha dejado al descubierto carencias que la rutina estaba escondiendo; otra relación víctima del verano. Es triste pero es así, la vida es para vivirla intensamente y si crees que no la estás viviendo así, por muy difícil que parezca, date la oportunidad de intentar otro camino distinto.

Verano 1 - Amor 0

2. Te das cuenta de que tienes que romper esa rutina aplastante y luchar por lo que un día sí te hizo feliz. Vence al verano y recupera todo aquello por lo que crees que merece la pena luchar. A veces parece que, cuando una relación no funciona bien, la única opción viable es la de dejarla, es la opción de los "valientes". Error, yo creo que ese comportamiento es muy de los últimos tiempos, en los que te abres cuenta en Tinder y a otra cosa. La gente ya no lucha por las relaciones como lo han hecho muchos de nuestros padres. En ocasiones merece la pena saber que, si quieres a esa persona, también existe la opción de trabajar en la relación y que las cosas no van a ser siempre como el primer año.

Ninguno de los dos caminos es de cobardes, y ambos puede merecer la pena vivirlos. Hace ya mucho tiempo que no juzgo absolutamente ninguna relación; cada una de ellas es un mundo y funciona con sus propias normas.

Verano 0 - Amor 1

B. Te quiero pero me he dado cuenta de que ya no estoy enamorada/o de ti, lo siento.

Y aquí encontramos las clásicas parejas que hacen del verano la excusa perfecta para dejar una relación, para "descubrir" que ya no hay amor, para "darte cuenta" de manera repentina de que ya no estás enamorada/o. Aquí la estadística cae en picado en contra del amor, y no hay nada que hacer para salvarlo puesto que, en este caso, el verano es simplemente la excusa perfecta en el momento perfecto.

Si lo tenías claro, no seas cobarde, no aproveches que el verano te hace sentir libre y que la primavera la sangre altera para dar el paso, porque al primero que engañas es a ti mismo, y recuerda, amigo, "winter is comming" de nuevo y no puedes acudir a los bracitos de nadie para hibernar.

Rotundo NO a los amores estacionales.

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