Yo Ya No Espero Nada Ni A Nadie

¿Cuál es el tiempo límite para esperar a que pase algo o alguien? La sensación de estar esperando es de las peores que existen, ¿sabes por qué? Porque esperar es un verbo que implica pasividad, porque te da la sensación de no tener el control de lo que va a pasar, porque el que espera no decide el cuándo y por qué de toda la vida: el que espera, desespera. He leído multitud de veces eso de que las apariencias no engañan, lo que engañan son las expectativas; y el que espera suele estar cargado de expectativas, y a veces de muchos miedos.

Expectativa

1. loc. adv. Sin actuar ni tomar una determinación hasta ver qué sucede.


Yo hace mucho tiempo que no me siento a esperar. No quiere decir que no tenga paciencia o no tenga ilusión por que pasen cosas; la tengo, pero ya no espero sentada a ver qué sucede. Si quiero que pase, intento que pase, y si finalmente no pasa, pues bon voyage y a otra cosa, que la vida es muy corta; quien quiera peces que se moje el culo. 

Lo bonito de no esperar es que tú decides dónde pones el foco de tus ilusiones. No esperar supone saber que existen varios caminos que puedes empezar a andar. Significa que vas a ser exigente y no te vas a conformar con lo que llegue, y que vas a tomar las riendas de las situaciones.

Quizás el principal error es pensar que cuando estamos esperando algo, los segundos se paran hasta que llega, cuando la pura realidad es que el mundo sigue girando y el reloj no para de contar. Dedicamos más tiempo a esperar a la gente que no se acuerda de nosotros que a la que lo hace todos los días. Por algún motivo extraño, valoramos más lo que esperamos tener que lo que ya tenemos. ¿Qué nos pasa?

El único motivo para esperar es que no te quede otra opción. Se espera a que el semáforo se ponga en verde, a que te toque el turno en la carnicería o a que pase el autobús. Esperas necesarias para llegar a un fin, pero la espera no puede ser el fin o el comienzo de algo, porque, ¿cuánto vas a tener que esperar para que pase? Y mientras, ¿qué? Mientras un gran montón de NADA.

Así que no esperes a nadie y mira a tu alrededor, a las personas que nunca te hacen esperar. Quizás al dejar de esperar empiezan a llegar cosas que tú mismo puedes controlar, y de manera extraña te empiezas a sentir genial. ¿Qué está pasando? Que controlas tu vida. Que has dejado de esperar, para empezar a caminar.