Los españoles somos los más infieles de Europa

Barcelona es la ciudad española donde se producen más altas de usuarios en busca de una aventura

La principal motivación de hombres y mujeres para cometer una infidelidad es la deficiencia emocional o sexual de sus relaciones de pareja, así lo afirmó un artículo publicado en la revista International Journal of Sexual Health. En base a esto, las relaciones sentimentales de los españoles deben ser las más deficientes, pues un estudio realizado por Ashley Madison, el portal de citas para personas con pareja, desvela que España es el país de toda Europa Occidental donde más personas buscan una aventura fuera de su relación.

"España se sitúa a la cabeza de los países de Europa Occidental en cuanto a nuevos registros en Ashley Madison, con más de 12.000 conexiones únicas al mes, bastante por encima de alguno de sus vecinos europeos", asegura Víctor Hermosillo, director de comunicación para el mercado hispano de la compañía canadiense, famosa por su eslogan "La vida es corta. Ten una aventura". En concreto, nuestro país realizó durante 2017 un 123% más de nuevos registros que Francia, el segundo país del ranking de infieles.

Ashley Madison

Pero la información más importante que revela el estudio, no obstante, es que las españolas son mayoría. 1,4 mujeres activas por cada hombre activo en Ashley Madison para ser exactos. Datos que muestran que ese tópico histórico que dibuja a las mujeres como seres sumisos que sufren la infidelidad masculina y que no están interesadas o suficientemente empoderadas para disfrutar del sexo con terceras personas es ya cosa del pasado, si es que alguna vez tuvo el más mínimo sentido. La liberación es real.

"En los últimos tiempos estamos viendo un creciente aumento de registros de mujeres en la plataforma, lo que indica que el mercado se está abriendo a otros públicos que tradicionalmente se han mantenido más al margen", explica Hermosillo. No seremos nosotros, teniendo en cuenta que la infidelidad suele ser evidencia de relaciones deficientes —otra cosa es hacerlo de mutuo acuerdo y aceptar el poliamor—, quienes celebremos este predominio español de la deslealtad. Pero si vamos a caer en el affair, al menos caigamos por igual. Que la excusa no sirva solo para ellos.