Lo Que Te Enseña El Desamor

Recuerdo que cuando todavía no había vivido mi primer gran desamor era muy consciente de que dolería, pero creía que sería un dolor emocional. Cuando finalmente me tocó vivirlo, descubrí que el dolor era también físico, ya que sientes como si literalmente te arrancaran el alma. Quizá haya gente que lo canalice mejor o que sea capaz de darle la importancia que realmente debería tener, pero yo lo hice fatal. Lo más traicionero del desamor es que va cómodamente acompañado de una venda opaca que distorsiona toda tu realidad y te cambia por completo la percepción de las cosas.

Sin embargo, creo que hacerlo tan mal me ha hecho tener una remontada de lo más positiva. Alguien me dijo una vez que se tarda en olvidar a alguien una cuarta parte del tiempo que has pasado con esa persona. No le quise creer, pero, ojo, que fue casi verdad; ahora, miro atrás y pienso lo mucho que te cambia un desamor. Desde luego no se lo deseo a nadie, pero quizás si estás pasando por ello te venga bien leer lo que hay al quitarte la venda.

En el amor

En mi caso, al caer la venda, el amor pasó un poco a segundo plano, seguramente porque este requiere de esperar cosas de otras personas que no sabes si van a llegar. Suena algo frío, pero descubres que el amor no lo es todo. En tus siguientes relaciones ya no manda solo el corazón ni haces tantas estupideces, y por supuesto detectas enseguida cuándo no estás para ciertas tonterías. Creo que consigues esa sensación de control que tanto necesitabas tras el huracán que arrasó con todo, y te hace sentir muy bien.


En la amistad

Y aquí sí que descubres grandes amores. Siempre he oído esa cursilada de que el amor mueve montañas, y la gente cree que es "el amor de pareja" el que lo hace; no obstante, yo creo que la mayoría de veces es otro tipo de amor el que las empuja hasta cambiarte el paisaje. En mi desamor he visto gente a mi alrededor capaz de hacerme sentir el centro de su vida, amigas que ahora son el centro de la mía.


En la familia

Cuando pasas malos momentos, a veces crees que tu familia puede llegar a ser tu peor enemigo y nada te agobia tanto como lo que ellos te dicen. Yo encontré unos padres completamente empáticos en los que me apoyé mucho y, curiosamente, la relación con ellos, que era bastante normal, ahora es mucho más fuerte.


Contigo mismo

Y aquí la relación más importante que empiezas a tener. Cuando te sientes así necesitas momentos de estar sola y momentos de escucharte por muy alta que pongas la música. Entonces, un buen día te das cuenta de que has empezado a entablar una relación contigo mismo en la que tienes mucho más en cuenta tus propias reflexionas y empiezas a confiar en lo que te dices a ti mismo.

Eres consciente de que no has pasado uno de tus mejores momentos, pero te acabas dando cuenta de que debes darle a cada cosa la importancia que tiene; porque casi todo, tarde o temprano, tiene solución, y lo que no la tiene no tiene sentido que te preocupes por ello.


Una vez leí algo en un artículo de esta web que se me quedó grabado profundamente: "Nadie, absolutamente nadie, muere de amor".  Verdad absoluta...