Enamórate como si no tuvieras miedo a amar

Enamórate de él o de ella, me da igual. Pero hazle sentir la persona más especial de este mundo. Que sepa que todo lo que ha vivido hasta llegar a ti ha merecido la pena. Que, de hecho, ninguna pena valió ese tiempo porque te ha conocido. Tú, que solo sabes de sonrisas. Tú, que quieres hacer que su vida sea más bonita, más fácil y más divertida. Que quieres eso o nada porque ya has aprendido a quererte. A valorarte lo suficiente como para no invertir tiempo en alguien que no esté dispuesto a ser feliz.

Enamórate de alguien lleno de vida, de alguien que te haga vibrar. Una persona con metas y aspiraciones, que quiera crecer. Capaz de reinventarse y que luche por ser la mejor versión de sí mismo cada día. Encuentra a una persona que tenga una pasión. Alguien que tiene un destino y que ama lo que hace puede amarte como mereces. Con la intensidad con la que el carácter efímero que nos confiere la vida requiere. Como si fueses eterno pero cada instante pudiese ser el último. Enamórate de alguien a quien admirar.

Una persona que te mire como si fuese la primera vez cada día de su vida. Como si te descubriese en cada momento. Como si fueses la sorpresa que siempre había esperado. Alguien con quien cada día sea distinto porque hasta los días iguales a su lado son algo especial.

En serio, elige a una persona con luz. Con tanta como para enamorarse de la tuya y que solo quiera verte brillar. Que se emocione con tu felicidad, pero también con tu dolor. Alguien que no necesite que le completes ni que seas su otra mitad. Que te escoja por la complicidad.

Enamórate de alguien que te desee hasta quedarse sin respiración con tan solo una de tus miradas. Alguien a quien jamás tengas que mendigarle un beso porque arda por dártelo. Alguien que te erice la piel. Que acelere tu pulso, que te haga latir.

Ama solo a una persona capaz de bailar con el corazón en la mano. Alguien auténtico. Alguien ‘de verdad’. Una persona valiente que enfrente sus miedos, que se atreva a luchar. Alguien que no quiera dejarte escapar. Sobre todo, espero que te haga reír. Que tu risa sea su canción favorita y suene todos los días. Pero, también, que sepa respetar tu silencio, tu espacio y tus tiempos.

Ojalá quieras a una persona que te impulse y te anime a superarte. Que fomente tu autoestima y que te diga por qué eres especial. Que —aunque ya lo sepas— necesitas oírlo, es otra forma de cuidar. Enamórate de alguien que sea más corazón que persona. Alguien que prefiera cicatrices por sentir que el sinsabor de una vida plana. Una persona que se atreva a que le cales en lo más hondo y no te pueda —ni quiera— olvidar. Tiene que ser alguien que te haga sentir y soñar. Es lo que yo llamo ‘volar’.

Eso quiero: que vueles. Que nos mires desde arriba sonriendo con toda tu felicidad. Que no sepas cómo has tenido tanta suerte hasta que recuerdes al segundo que te lo merecías ya. Y, como quiero eso para ti, que eres especial, permíteme darte un consejo para cuando encuentres a esa persona y estés preparado para amar:

Enamórate, pero de verdad. Enamórate como si jamás te hubiesen herido. Como si no doliese pensar en que algún día puedes perderle. Como si no te faltase el aire en su ausencia. Enamórate como si el miedo hubiese muerto de amor.

Porque lo hará.