El Enamoramiento Tiene Fecha De Caducidad Pero El Amor Puede Ser Eterno

La mala noticia es que, por mucho que quieras negarte a aceptarlo, existe una fecha de caducidad en toda relación de pareja. En algún momento de la relación sentirás que algo se ha acabado. Ya no es tan cariñosa, ni te mira de la misma manera y el contacto físico se ha reducido de manera preocupante. Y te dices a ti mismo: “ya está, ha dejado de quererme”.

Es posible que en algunos casos sí se haya terminado de verdad todo lo que había entre vosotros, pero no siempre tiene porqué ser así. La buena noticia es que solo tiene fecha de caducidad el enamoramiento pero no el AMOR. Y es muy importante saber cuál es la diferencia.

Cuando estamos poseídos por las hormonas

El enamoramiento es como la gripe, tiene síntomas parecidos en todo el mundo. Hay una sobrecarga de hormonas (dopamina, testosterona, norepinefrina...) que segrega nuestro cerebro y que nos lleva a sentirnos eufóricos, hiperactivos y en muchos casos también a que perdamos el apetito.

De repente esa persona que ha aparecido en nuestra vida se convierte en el centro de nuestro mundo, y la palabra clave es idealización. La vemos casi perfecta, le damos el importante papel, o pesada carga, según como se mire, de hacernos felices. Y no nos vamos a olvidar de uno de los síntomas más importantes, una pasión sexual desbordante. Todo esto está muy bien pero biológicamente, nuestro organismo no puede soportar esta situación durante mucho tiempo, por lo que al cabo de un tiempo provoca el descenso de esta sobrecarga química.

Algunos expertos que consideran que el enamoramiento o este ‘amar con los ojos cerrados’ se acaba entre los 12 y 18 meses, otros consideran que dura hasta un máximo de 4 años. Y cuando llega este momento en la relación, empezamos a volver a VER y es posible que algunas cosas no nos gusten.

Cuando por fin abrimos los ojos

Hay personas que cuando dejan de sentirse de esa manera tan apasionada, piensan que ya no tiene sentido seguir, ya no están enamorados y buscan la siguiente relación, como cuando compras un móvil y sabes que está sometido a la obsolescencia programada y en dos años como mucho se va a estropear y te acabarás comprando otro.

Mantienen relaciones muy intensas pero superficiales, que se terminan cuando realmente empiezan a conocer a la persona con la que están. Es un momento delicado, pero también una gran oportunidad. A partir del DESPERTAR la relación puede ir diluyéndose poco a poco, aparecen las discusiones por tonterías, las tensiones y los malentendidos. Pero también puede volverse más profunda, la súper pasión dejará paso a una gran complicidad, unión y apego.

Ahora somos un equipo, amigos y compañeros de viaje. Y ese equipo hay que cuidarlo mucho porque ya no funciona por inercia, sino que hay que trabajar día a día para mantenerlo. Se puede seguir manteniendo mariposas en el estómago al estar con nuestra pareja después de 20, 30 o 50 años. Son más sutiles, no son tan fáciles de ver, pero si sabes mirar bien, verás que están ahí. Este tipo de relación sí puede durar mucho más tiempo, e incluso toda la vida.