Cómo dejar de echar de menos a alguien que no quiere estar contigo

Esto puede ser bastante doloroso porque tus sentimientos te llevan a pensar constantemente en esa persona pero debes parar porque ahora sí que no es recíproco

Ya no te quiere. No quiere estar contigo. Se ha marchado de tu vida. Todas las señales que te llegan demuestran que la relación se ha terminado. Pasas por el doloroso primer tramo de horas y de días y, aunque parece estar clarísimo que esa persona no está, no dejas de echarla de menos. Claro que esto es normal pero a medida que pasan las semanas tu sentimiento de anhelo persiste y persiste y parece que no vaya a desaparecer. No sabes qué hacer para que desaparezca, es normal también no conocer las herramientas, no saber cuáles son los pasos a seguir. Pero hay una realidad muy clara (y a la vez muy cruel): estás echando de menos a alguien que a ti no te echa de menos. Y seas quien seas, eres valiosx y quien ya no te quiera tener en tu vida no ha podido ver eso. Es hora de parar de estar enganchadx a alguien que no quiere estar a tu lado.

“A veces no podemos estar cerca de las personas que queremos o la relación está pasando por un terreno tormentoso y estáis tomando un descanso. Sea lo que sea, echas de menos a alguien y ahora no sabes qué hacer”, explican desde Medium. Es por ello que os daremos unas pautas principales que quizás os sirvan para comenzar.

Algo desafiante

Cuando echas de menos a una persona será complicadísimo que te concentres en otra cosa. Ya sea un trabajo, los estudios, quedadas con otras personas importantes de tu vida. Cualquier plan te costará porque tu mente está enfocada en esa persona que no te quiere. Llegan los arrepentimientos, los deseos, los recuerdos…Te puede entrar un nudo en el estómago con toda esta avalancha de sensaciones y empezarás a no poder controlar todo lo que te está pasando. Es momento de hacer algo que realmente te desafíe, no tendrás ganas quizás pero debes hacerlo. Tiene que ser algo que implique que debes estar completamente concentradx. A veces pueden ser cosas sencillas como un crucigrama u otras más grandes como viajar a un lugar donde nunca has estado. Un espacio nuevo es terreno lleno de motivaciones desconocidas.

Nuevas actividades

“Lo sabemos, lo último que quieres hacer es seguir adelante con tu vida. De hecho, todo lo que quieres hacer es sentarte en casa y deprimirte mientras recorres los pensamientos por los cuales echas de menos a esa persona. Salir de esa mentalidad es muy complicado”, explican y detallan desde la misma web. Aquí hay, a veces, que obligarse. Pero no temas, de verdad. Un día te despertarás y algo, aunque sea pequeñito, habrá cambiado, habrá mejorado. Si empiezas con nuevos planes y actividades será un poco más fácil pasar página:

1. Conocer personas nuevas (aceptando ir a sitios a los que antes no ibas).

2. Distraerte con detalles de tu entorno (regar plantas, coser, limpiar, ordenar).

3. Cursos cerca de casa (hay muchas actividades que te hubiera gustado hacer y ahora es el momento).

El instante

Quizás hayas escuchado este consejo miles de veces pero no sabes que funciona hasta que lo pones en práctica. Se trata de la gratitud y de las cosas buenas que ocurren. Vete a dormir y justo antes piensa en cinco cosas buenas que hayan ocurrido en el día. Lo primero que te vendrá a la mente será lo malo pero, de verdad, si te fijas con atención, también habrán ocurrido cosas buenas. Recuérdalas y da las gracias por ellas. Verás que cada noche te será más fácil identificarlas. Eso te hará estar más en el presente. Esta ideal del mindfulness no es de la que queremos hablar, eso parece como una especie de cliché y para alguien que está pasando por un mal momento no suele servir. Vivir en el presente y estar disfrutando del instante es intentar no trasladar tu mente ni al pasado ni al futuro. Es normal que suceda de vez en cuando pero debes trabajar en ello para poder evolucionar e ir abandonando ese sentimiento de anhelo.