La dura tarea de intentar tener una amistad con tu ex

Crédito de la imagen: Rebekah Campbell

Hay rupturas de todo tipo. Las de: "te quiero, pero no puedo estar contigo ahora mismo", las de: "estaba claro que no estábamos hechos el uno para el otro" o la típica: "no eres tú, soy yo". En casi todos los finales amorosos, salvo catástrofe, coincide la pena por el hecho de que esa persona con la que has compartido tanto desaparezca de tu vida de sopetón. Ante esta tragedia siempre surge la maravillosa frase: "no quiero perderte". En la mayoría de los casos lo perderás, lo siento por el spoiler, sin embargo, hay fantásticas excepciones en las que una relación sentimental puede derivarse con el tiempo en una amistad. He aquí una pequeña guía de consejos para los primeros pasos a la hora de hacerte colega de tu ex.

Cuándo volver a hablar

No intentes ser el best friend de tu ex a la semana de dejarlo. No flipes. Hay que dejar reposar las ideas, los sentimientos y las emociones. Que cada una de las partes experimente las sensaciones de pena, odio, desengaño y superación sin prisas. No hay un tiempo determinado para esa primera toma de contacto después de la ruptura, evidentemente. Depende de las circunstancias, de la intensidad de la relación, de lo que hayas compartido con la otra persona. Si te consideras preparado y la otra persona pasa, dale su tiempo. Muchas veces, lo mejor es que surja de forma natural. Podéis coincidir por la calle, en el cumple de algún amigo en común o aprovechar un mensaje de felicitación para propiciar un café.


Cómo quedar

¿Cena?, ¿café?, ¿unas cervezas? Mi humilde recomendación es la de quedar a tomar un café. Si la herida no está perfectamente curada, mezclar una cita con un ex y alcohol puede ser terrible. Si la cosa es incómoda, una cena o una comida se te pueden hacer eternos. No hablemos de hacer algún plan tipo ir al cine o dar un paseo por el parque. Mala idea, créeme. El café es la mejor baza para una primera vez. Si la cosa va mal, el encuentro durará lo que dure el cortado y cada uno a su casa y si va bien, puede convertirse en una larga charla para ponerse al día.


Temas tabú

Seamos claros: no te pongas a contarle a tu ex a los cinco minutos de verle todo el elenco con el que te has acostado desde que lo dejasteis. Es raro y está un poco fuera de lugar. De hecho no me atrevo a determinar si existe algún momento para ponerte a dirimir temas sexuales con el que un día fue el posible amor de tu vida (¡cursi!). Tampoco es recomendable volver a incidir en los motivos de la ruptura, si habéis hecho este maduro esfuerzo por retomar la relación, no la pifiéis con recuerdos negativos.


Cuidado con los sentimientos del otro

Lo fundamental para ser amigos después de novios es que los sentimientos estén claros por las dos partes. Que retomar ese contacto no signifique una ventana a la esperanza de volver a estar juntos para uno y un simple café de media tarde para el otro. Si existe el mínimo atisbo de que intentar ser amigos va a suponer más dolor para el otro o para ti mismo, olvídalo.


No incordies a la nueva pareja

Si ha pasado un tiempo razonable, es posible que cuando retomes la relación con tu ex, tenga nueva pareja. O también que la tengas tú. Algunos novios y novias pueden llevar un poco mal el exceso de confianza con tu antiguo amor. Si es tu pareja la que está mosca, explícale que es una relación perfectamente sana y que no hay nada que temer. Que te raye lo justo. Y si es la de la otra parte, no toques mucho las pelotillas con Whatsapps innecesarios o comentarios en Facebook sin ton ni son.


Sexo postruptura, ¿sí o no?

Esto es como el tabaco. Si lo has dejado y recaes una noche mientras te tomas una copa, ¿lo siguiente será comprarte una cajetilla o es el último pitillo que necesitas para convencerte de que hiciste bien al abandonar el vicio? Desde luego, si recaes, no vuelves a ser exactamente lo que se dice un amigo. Entras en un terreno peligroso. Demasiado mejunje de sentimientos. En algún momento eso estallará. El que avisa no es traidor.