Por qué te duele tanto que tu ex salga con tu amig@

Hay una especie de norma no escrita sobre no salir con los ex de tus amig@s, así que cuando ‘te lo hacen a ti’, puede que te arda la sangre. Pero, ¿es racional ofenderse cuando no están haciendo nada más que dejarse llevar por el amor? Les hemos preguntado a Elena Crespi Raúl Padilla, ambos psicólogos y terapeutas de pareja, por qué nos molesta tanto que nuestra ex pareja esté con alguien cercano a nosotros. Algunas de sus respuestas te sorprenderán y, desde luego, te ayudarán a orientarte.

Heridas abiertas y posesividad

Uno de los motivos por el que nos duele una situación así es porque no hemos olvidado del todo a nuestr@ ex. Tras una ruptura, para pasar página es habitual (y sano) tomar distancia física y emocional, para pasar el duelo. Este duelo, según Raúl, "es parecido al que pasas cuando fallece un ser querido, pero con el agravante de que lo que te dolió puede reaparecer en tu vida". "Si realmente hay dolor, es que el capítulo no está cerrado del todo, y habría que revisar qué pasa aquí", añade Elena que recuerda que muchas veces nuestras ex parejas forman parte de nuestro historial, de nuestra vida, y puede costar mucho compartir eso con un amigo/a.

Raúl describe varios tipos de rechazo que producen estas situaciones: "el rechazo a cambiar la forma de relacionarnos con nuestro ex, rechazo a que vuelva a entrar en nuestra vida aunque sea parcialmente, rechazo a sentir que tenemos que competir con nuestr@ ex por la atención de tu amig@, y rechazo a la idea de que su relación podría haberse estado gestando mientras todavía estábais juntos".

Pero lo más revelador es que estos rechazos provienen, además de la no superación de la ruptura, de la territorialidad, de una visión rígida de la amistad y de la inmadurez emocional. Tal y como dice Elena, "vivimos en un mundo de posesión, en el que 'lo tuyo' y 'lo mío' parecen muy importantes, por eso no gestionamos bien estas situaciones".

Reubícate

Aunque una ruptura no deseada es desgarradora y dolorosa, Raúl dice que una vez pasado el duelo puedes reubicarte y reubicar tus relaciones. Si no funcionó la vuestro, toca superarlo y avanzar en tu vida, y si tu ex sigue en tu entorno, te conviene "darle un nuevo sentido al afecto, porque cuando una pareja se rompe acaba un proyecto de vida, pero puede que el cariño nunca desaparezca".

Por la misma razón, si eres tú quien está saliendo con el ex de tu amig@, olvídate de comparaciones: son una trampa de la inseguridad. Claro que siempre habrá cierta complicidad entre ellos. Para Raúl, "igual que es posible amar a dos hijos sin que el amor por ninguno de ellos mengüe, es posible tener afectividad por una ex pareja sin que ello signifique que en cualquier momento vayan a retomar su relación sentimental".

Si estás viviendo algo así, Elena recomienda no forzar la situación, observar e ir viendo cómo funciona todo para dejar que fluya un poco. También dice que la comunicación es fundamental, y dependiendo de si tienes relación con tu ex, no está de más comunicarle a esa persona y a tu amig@ que la situación te incomoda. Si hay amistad, hay que poderlo hablar abiertamente.

‘Amar’ en lugar de ‘querer’

Para Raúl es fundamental dar el paso de ‘querer’ a ‘amar’. Cuando quieres a alguien, haces uso de esa persona, y la echas de menos. Cuando amas, disfrutas de la felicidad y la existencia de la otra persona, sin tener que formar parte de ella. Si tu ex pareja ha iniciado un nuevo proyecto de vida y le va bien, deberías alegrarte por la nueva oportunidad que le brinda la vida (amar) en vez de sentirte mal por no ser la persona que ocupa hoy ese lugar a su lado (querer). Por lo tanto, si no te molesta que tu ex y tu colega estén juntos, no eres un insensible, ni tampoco un santo: es muy buena señal, significa que la herida está cerrada.

Quizás eres tú quien se ha enamorado del ex de tu amig@ o una amistad de tu ex. Si ese alguien te hace feliz, Raúl considera que sería absurdo dejarlo pasar "solo por pensar que demostraremos que no queríamos lo suficiente a nuestr@ ex, o porque elegir a una amistad parezca un golpe bajo". Tal y como dice Elena, nos relacionamos con lo que tenemos alrededor, y a veces son las ex-parejas de alguien. Podemos elegir nuestras acciones, pero no podemos controlar de quién nos enamoramos.

Raúl está de acuerdo en que la cercanía es básica a la hora de relacionarnos y del roce nace el cariño, por eso "no es extraño que nos liemos con quien teníamos al lado, que lleva ahí a lo mejor toda la vida, pero hoy tiene un especial atractivo". Si sientes algo único, puedes reprimirte por respeto a tu ex o a tu amigx, pero hay que ser conscientes de que ese respeto haría honor a la posesividad y la territorialidad, y no al amor.

Aunque a tu alrededor mucha gente considere normal cabrearte en un caso así, en realidad, no te aporta nada hacerlo. La sorpresa inicial cuando te enteras de la nueva relación puede doler, pero más allá de eso, "todo lo que hagas que no lleve a la aceptación de la realidad y a la celebración de su buena suerte, solo te acarreará sufrimiento" sentencia Raúl. Es un reto, pero no está de más reflexionar sobre esta concepción de "amar" que nos vuelve más libres y a la vez nos hace más fuertes.