Los Que Descubren Que Están Enamorados Del Amor

Es difícil saber cómo empezó todo. No se sabe si es algo que comenzó con Disney, con alguna escena protagonizada por el teenager estadounidense de moda o si tu amigo, el que solo habla de enamorarse, ya ponía ojitos a cualquiera desde la cuna. Una persona que, después de ver tantas escenas en las que todo parece fácil, perfecto y sacado de un cuento de hadas, solo tiene en la mente un “YO TAMBIÉN QUIERO”.

Porque todos tenemos un amigo o amiga (y si no lo tienes, es que eres tú) que probablemente no se haya enamorado nunca porque vive enamorado de la idea del amor.

Una persona que con tal de tener un idilio, una historia que contar o simplemente verse andando de la mano con alguien por la calle, se agarra a lo primero que pilla. Porque ante todo, quiere un romance y le da igual cómo conseguirlo.

Personas que intentan alargar una historia con personas que en realidad no les gustan (como tendrían que gustarles), que sencillamente ni fu ni fa, pero es con quien se han cruzado y con quien toca reproducir todos esos guiones de película que se ha tragado hasta la saciedad.

Si tu amiga se enrolla con un chulo-playas más golfo y más salido que el pico de una mesa intentará ser esa de la que él se enamore y por la que deje de salir a batallar cada noche. Porque lo ha visto en Tres metros sobre el cielo, Grease y en Dirty Dancing y conoce “a la amiga, de una amiga, de una amiga que le pasó” y tú al final ves su vida pasar entre autoengaños mientras ella ya se imagina cómo 'pasará de él' hasta que él se enganche y le lleve subida a una moto con su chupa de cuero.

El problema es que antes, a tu amigo enamorado del amor, le bastaba con las películas de Julia Roberts o todas las formas que tenía Ryan Gosling de conquistar a alguna chica en sus películas pero ahora por culpa de Instagram, los románticos pasivos también quieren tener pareja para enseñarlo en las redes sociales.

Porque detrás de cada fotografía de parejas que se tiran media hora delante del espejo para parecer casual, hay otra persona pensando que quiere algo así y que su futura fotografía con su futura pareja será mucho mejor.

Luego están las fotos de desayunos, comidas y cenas en las que parece que esas parejas solo comen sano, solo hacen planazos y solo son felices y crean expectativas en nuestros amigos los peliculeros. En realidad lo único que tendrían que tener claro es que a esa gente la comida se le está enfriando mientras hacen la foto y que lo importante es que estén con alguien que realmente les guste, no forzar enamorarse de alguien por haberle conocido.