¿Deberías hablar de tus ex en una primera cita?

Hay controversia respecto al ex en las primeras citas. Aunque solemos pensar que nunca se tiene que mencionar, no todo el mundo está de acuerdo

Las guías para triunfar en las primeras citas son muchísimas. Todo el mundo tiene consejos: desde cómo debe ser tu forma de vestir hasta los temas de los que tienes que hablar, pasando por un clásico en el que la mayoría coinciden y que todos tenemos muy interiorizado: prohibido hablar de tus ex. Pero, ¿de verdad deberíamos hacer como si esas parejas nunca hubieran existido? Como todo, es debatible. Hablar en exceso de tus parejas anteriores puede cargar las nuevas relaciones de nostalgia o celos, pero ocultarlas del todo también tiene su lado oscuro. Estas son algunas posturas al respecto:

En contra

“Cuando alguien habla de sus ex, lo primero que pasa por tu cabeza es que siguen pillados. Y nadie quiere ser el sustituto de alguien que no has superado”, explica el portal de relaciones Love Panky. Luis Tejedor, psicólogo clínico y sexólogo de Egoland Seducción, coincide: “no debes hablar demasiado porque la otra persona podría suponer que aún no lo has olvidado”.

Tampoco te deja muy bien criticarlo o elogiarlo demasiado, advierte. “Se supone que los ex son personas que nos han enriquecido, pero que ahora están en otro plano de nuestra vida o no forman parte de ella. Si hablas muy bien puedes intimidar, pero si hablas muy mal pueden pensar que tu también debes ser un poco 'chungo' si estabas con alguien así”. Es decir, tenemos aprendido que hablar de tus ex es un problema que es necesario evitar.

A favor

En su declaración, Luis recoge uno de los puntos clave a favor de hablar con tu ex: son personas que te han enriquecido y con las que has vivido cosas. “Pocos ex no dejan huella en tu historia vital, siempre aprendemos algo”, añade Love Panky. Por eso, hay tantas personas que están a favor de hablar de tu ex, porque forman parte de ti, de tu historia, y obviarlos sería muy artificial.

“Hablar de tu ex es una forma más sana y clara de entrar en la nueva relación. El ex está en el pasado, pero el pasado afecta el presente, y contar tu experiencia puede ser beneficioso”, explica. Según el artículo, explicar tus historias pasadas durante las primeras citas permite a los otros empatizar con tu pasado, ver las cosas que te importan, lo que valoras en una pareja y lo que te duele.

“De los ex muchas veces cargamos con problemas de confianza, celos y falta de autoestima. Explicándolo, el otro puede entender mejor lo que te preocupa y tus cargas emocionales para evitar confrontación y entender de dónde vienen algunas de tus reacciones”, continúa. Es decir, ser transparente sobre tus experiencias del pasado permitirá a los demás leerte mejor y entender por qué actúas de una forma y no de otra. Lograrás que entiendan las emociones que se esconden tras tus actos, enfados o sufrimiento.

La principal recomendació es ser abierto. Cuanto más expongas, más fácil será para los demás conocerte. Si no te cuesta nada hablar de series y películas para que tu cita te conozca mejor… ¿por qué no hablar también de emociones y experiencias? Es una forma de darte a conocer que apenas practicamos porque tenemos miedo a intimar demasiado y a mostrarnos vulnerables. Aunque es verdad que la primera cita no es siempre el mejor momento para abrirnos del todo.

Qué no contar de tu ex

Obviamente, hablar de cómo tus experiencias pasadas te han moldeado la personalidad está bien y es recomendable. Pero, aunque Love Panky se muestre entusiasmado con la idea de explicarlo todo sobre ti, no todos los sexólogos coinciden y creen que se debe ir con cuidado.

“Estamos acostumbrados a tener relaciones líquidas. Vivimos en una sociedad de consumo rápido y así consumimos las relaciones”, advierte Carme Sánchez Martín, codirectora del Institut de Sexologia de Barcelona. Por eso, debemos ir con cuidado. Sí, está bien abrirte y explorar un lado más sensible tuyo, pero puede ser que focalizar una conversación alrededor de tus traumas cree un bloqueo en el otro y se enrarezca el ambiente. No porque hayas hecho algo mal, sino porque no estamos acostumbrados a que se profundice psicológicamente en una cita.

Resultado de imagen de leslie knope gif

Es como, por ejemplo, hablar de política, religión o familia. Claro que está bien mencionarlo, pero tampoco puedes enrocarte en ello porque son temas muy sensibles. Saca el tema con naturalidad, explora tus aprendizajes, tus traumas y tus vulnerabilidades, pero si ves que no cuaja, no fuerces el tema. Porque hay muchas personas que no están preparadas para abrirse y compartir tanto al principio. Dales tiempo, pero indícales que tú estás dispuesto a explorar todo tu pasado, porque es lo que ha definido tu presente.

Nunca critiques en exceso a tu ex

Eso sí, cuando los sexólogos se refieren a que hables de tu ex, siempre es para que expliques cómo ha moldeado tu historia y personalidad. Es decir: qué te ha aportado tu ex en tu día a día o qué has aprendido de tus errores. Por lo tanto, ponerte a insultarlo o a criticarlo con rencor es contraproducente, porque no parece que estés explicándole algo sobre ti, sino que es entonces cuando demuestras que no has pasado página. Que todavía le guardas resentimiento y que, por lo tanto, todavía te sigue afectando.

Es lo que advierte Luis Tejedor, que si vas a explicar sus batallitas o cuánto lo desprecias, el otro sabrá que estás aferrándote a la relación que terminó. Y es en ese escenario en el que no debes hablar de tu ex. Y, probablemente, también deberías plantearte si estás listo para tener nuevas citas, porque si tienes odio en tu interior, probablemente te falta un poco más de tiempo para acabar de pasar página.