Por qué no deberías compararte con la expareja de tu pareja

Cada uno de nosotros tiene su historia personal de la cual forman parte diferentes personas. Algunas serán más valoradas que otras pero todo forma parte de nosotros. Así, cuando nos relacionamos con nuestra pareja de algún modo nos estamos relacionando con toda su historia y en ella, inevitablemente, están sus exparejas. El problema viene cuando nos obsesionamos con ello y nos introducimos en un laberinto interminable de comparaciones con alguna de ellas (normalmente la última) convirtiéndolo en una rutina que lo único que hará será generarnos problemas. A continuación, te damos suficientes razones para no seguir haciéndolo y ser un poquito más feliz (o directamente menos amargad@).expareja de tu pareja celos

No sois la misma persona

Algunas de las obsesiones más comunes en este tipo de situaciones son saber cómo era la otra persona físicamente, cómo era su forma de ser, cómo lo trataba, etc. Pero antes de continuar con estas preguntas, para sumergirnos en una espiral de malestar y comenzar en algunos casos a stalkear a la expareja de nuestra pareja, quizás sea conveniente que nos preguntásemos a nosotros mismos para qué queremos saber el pasado de nuestra pareja y tener detalles sobre esa otra persona si ahora nos ha elegido a nosotros. ¿Qué sentido tiene buscar datos y datos de su expareja como si fuésemos auténticos rastreadores?

En primer lugar, algo que deberíamos tener en cuenta es que hay una gran diferencia entre su expareja y nosotros. ¿Por qué? porque somos personas diferentes, cada una con su historia particular. Compararnos con ella no tiene sentido. En ningún momento se darán las mismas condiciones como para que podamos establecer una comparación válida y justa. No somos la misma persona.

Además, a pesar de que aparezca en nosotros esa gran necesidad de ser las únicas personas en la vida de nuestra pareja no podemos dejarnos llevar por ello. La mayoría de las veces esto surge porque nos encontramos inseguros y nuestra autoestima está por los suelos. De modo que buscamos fuera la seguridad que no habita en nosotros y que a su vez nos desestabiliza por completo. Así nos sumergiremos en la búsqueda de detalles que confirmen que somos los únicos en la vida de nuestra pareja y los mejores candidatos de toda su lista, su amor verdadero. Pero cuidado porque pensar así puede desembocar es establecer lazos de dependencia emocional.

No es la misma relación

Ahora que ya sabemos que no somos la misma persona también deberíamos saber que no es la misma relación. Así es. Por muchos años que haya estado con su expareja la relación que nuestra pareja establece con nosotros es totalmente diferente por dos razones: ni nosotros somos la misma persona que la anterior, ni él/ella son los mismos que con su expareja. Ya que cada vez que nos relacionamos con alguien todo depende de muchas variables pero en especial de la forma de ser de ambas personas y la influencia que se provocan para relacionarse. Por eso cada relación es única.expareja de tu pareja relación

Te libera del estrés y los celos

Compararnos con la expareja de nuestra pareja lo único que puede generarnos es estrés y agobio. Pensar constantemente en ella para decidir qué hacer en lugar de llevar a cabo lo que realmente queremos es presionarnos y negarnos. De nuevo, nos olvidamos de lo más importante y es que si nuestra pareja está con nosotros ahora es porque lo prefiere y porque quiere que seamos su compañero o compañera de vida.

Si estas comparaciones se vuelven un hábito nos estamos haciendo presos de los celos retrospectivos, es decir, de aquellos referidos al pasado de nuestra expareja. Y no hay nada peor que encadenarnos a algo que sucedió atrás y que no podemos cambiar pero que nos molesta. Además, los celos retrospectivos no dejan de ser otra señal de nuestra poca consideración hacia nosotros mismos y en definitiva de nuestra baja autoestima. Por un lado, nos encontraremos en muchas ocasiones impotentes al no valorarnos y querer ser como otra persona y, por otro, será inevitable que en determinados momentos bombardeemos a nuestra pareja con críticas y reproches constantes además de preguntas exigiéndole explicaciones sobre su pasado. Y esto es un terreno muy peligroso porque podemos llegar a deteriorar la relación y que nuestra pareja se agote de siempre salga a escena su vida anterior.

Una regla básica si queremos construir una relación sólida es aceptar el pasado de nuestra pareja. Por lo que la opción no es rebuscar en el pasado de nuestra pareja ni compararnos con sus ex para asegurarnos de que no sigue teniéndolas presente sino afianzar nuestra seguridad personal para no dar paso al tren de las dudas y quedar atrapados en el estrés y la inseguridad personal. Normalmente, si no pasa nada extraño nuestra pareja suele tener enterrado su pasado y con quien quiere compartir su tiempo es con nosotros.

Estás perdiendo el tiempo

Ni que decir tiene que todo ese tiempo que dedicamos a pensar en cómo ha sido la relación de nuestra pareja con su ex, qué hicieron juntos o cómo se comportaría ella en determinada situación es tiempo perdido y tiempo que nos quitamos para disfrutar de la relación. Porque, ¿cuántas veces por nuestra inseguridad hemos terminado fastidiando el día o el plan que estábamos haciendo? Mucho mejor es aprovechar esos minutos para pensar sobre cómo podemos hacer crecer la relación o disfrutar de nuestra pareja ¿o no?expareja de tu pareja perdiendo tiempo

Te olvidas de ti

Última razón y una de las más importantes de todas: cuando nos comparamos con la expareja de nuestra pareja nos olvidamos de nosotros y, además, en la mayoría de los casos nos subestimamos y despreciamos. Somos de edición limitada y todos somos únicos/as, ¿a qué viene que nos despreciemos, rechacemos o no nos valoremos?

Como vemos, compararse con la expareja de nuestra pareja no tiene sentido. Ahora bien puede resultarnos complicado no hacerlo por lo que podemos trabajar en recuperar nuestra confianza y seguridad personal para que así mejore nuestra autoestima, contarle a nuestra pareja lo que nos sucede o bien acudir a un especialista que pueda ayudarnos si la situación se nos va de las manos. La cuestión es aprender a querernos para estar bien y sobre todo para aceptar la historia de nuestra pareja. Incluso si lo pensamos todo lo sucedido ha hecho que nuestra pareja esté hoy con nosotros por lo que lamentarnos de su pasado y desear que no hubiera ocurrido quizás hubiera provocado que ni siquiera lo conozcamos. Ahí queda eso.