La culpa de que estés soltero es de Tinder

Es fácil engancharse a las apps de ligue por culpa de la dopamina y olvidar la razón real por la que empezaste a usarlas

Si estás buscando alguien con quien compartir tu vida, alguien con quien experimentar una relación duradera, es bastante probable que termines descargándote Tinder o alguna aplicación de ligue similar, haciéndote un perfil y jugando al swipe right, swipe left. Al fin y al cabo, están para eso, ¿no? Para abrirte al mundo, conocer a personas que no podrías conocer de otro modo y probar suerte. Pero, según asegura la psicóloga Alina Liu en un artículo para Psychology Today, esto no es del todo cierto. En realidad, estas plataformas tienen otro objetivo mucho menos saludable y productivo: mantenerte enganchado sin más.

Por qué eres adictx

Porque son como un juego. En palabras de la propia Liu, "deslizar hacia la derecha es la danza de apareamiento definitiva, y el símbolo instantáneo de match desencadena la liberación de una cascada de neurotransmisores, incluida una inundación de dopamina, un poderoso agente de recompensa que subyace a muchos comportamientos adictivos". Y, del mismo modo que los videojuegos deben mantener un perfecto equilibrio en su dificultad, y no resultar extremadamente sencillos ni extremadamente complicados, así operan los algoritmos de Tinder, Bumble y compañía. Todo predispuesto para excitar tu sistema de recompensa.

¿El resultado? Estás ansiosx por matchs. Incluso aunque acabes de hacer uno increíble, tu cerebro necesita y reclama más, lo que no te permite concentrarte en ninguna persona en la aplicación. "Mientras que el propósito de las aplicaciones de citas solía ser encontrar parejas para construir conexiones más profundas, los algoritmos de citas se han capitalizado en convertir las citas en un juego adictivo que es de bajo costo y alta recompensa". De hecho, es probable que en ocasiones hasta pases de convertir esos matchs en relaciones reales a través de citas en el mundo físico. Te buscas excusas. Pero solo estás adictx.

Lo que valoras en la app, mal

Además, hay otro problema en estas aplicaciones que colabora en eso de mantenerte solterx: "los algoritmos de las apps de citas nos hacen valorar cualidades superficiales en lugar de darles a los demás el beneficio de la duda". En este sentido, y aunque superes esa pereza inicial y logres transformar el match en una cita real, la probabilidad de que deseches a esa persona por una tontería es muy alta. Todas esas banderas rojas sobre "estaba demasiado calladx", "hablaba más de la cuenta", "no me escribió durante el día siguiente" son exageraciones. Las personas merecen tiempo. Un día raro lo tiene cualquiera.

Y lo peor de todo es que, una vez entiendes que estas apps funcionan como un videojuego, no puedes estar seguro de si tus banderas rojas son fruto de una decisión racional o de un boicoteo de tu cerebro, que en el fondo desea que las citas no vayan bien para poder seguir jugando a Tinder y recibir chorros de dopamina a cambio de muy poco esfuerzo. Pero esto no es un manifiesto contra estas plataformas. Como explica Liu, "los algoritmos pueden fomentar las conexiones cuando se usan con intención reflexiva". Solo necesitas ser consciente de la trampa. Usar estas apps en lugar de dejar que ellas te usen a ti.