Jamás confesarán unos cuernos y otros secretos de las mujeres infieles

El 77% de las mujeres españolas opina que la infidelidad masculina está mejor vista que la de ellas, un tema, que sigue siendo tabú dentro de la sociedad

La infidelidad, desde siempre, ha sido un tema principalmente masculino. Como muchos otros hábitos, la infidelidad de los hombres es menos juzgada que la de las mujeres. No obstante, un último estudio ha explicado que esta tendencia ha ido cambiando. No sabemos si serían capaces de contárselo a todo el mundo pero al menos sí lo han reconocido con el Instituto Francés de Opinión Público Ifop, encargado de llevar a cabo un estudio objetivo sobre infidelidad femenina, ¿el resultado? Más del 30% de las mujeres españolas ha sido infiel en algún momento de su vida y el 14% lo ha sido a su actual pareja. Dos puntos más que en el año 2014.

La plataforma Gleeden especializada en encuentros extraconyugales para mujeres cuenta con más de cinco millones y medio de miembros es la impulsora del estudio. Gleeden considera que la infidelidad femenina sigue siendo un enorme tabú y ha llegado a conclusiones muy novedosas sobre ella. “¿Por qué, a pesar de movimientos como el #MeToo o toda la ola de empoderamiento femenino, aún las sociedades occidentales piensan que el hombre infiel es un tipo envidiado, y la mujer infiel… poco menos que ‘una cualquiera’?”, pregunta la encuesta. Los resultados solo han confirmado que la infidelidad femenina no está bien vista ni por ellas mismas.

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Para empezar, casi la totalidad de mujeres encuestadas opina que aún en nuestros días la infidelidad femenina está peor vista que la masculina. A un 61% les resulta chocante una infidelidad cuando ha habido una separación de varios meses, a otro 70% le sorprende si la pareja espera un bebé, a un 63%, cuando la pareja parece feliz, a un 49% cuando el otro miembro no quiere tener relaciones sexuales y un 61% incluso aunque la pareja haya sido, a su vez, infiel. Como vemos, el estudio indica que, en la mayoría de los casos, más de la mitad de estas mujeres se sorprenden de una infidelidad femenina sea cual sea el contexto en el que haya sucedido. Pero, ¿y si resulta que esto sucede porque no les es posible hablar abiertamente de las infidelidades?

Es en este punto cuando aparece uno de los apartados más complicados dentro de este universo: hablar del tema, comunicarlo. El tabú está tan interiorizado que las propias mujeres afirman que les cuesta muchísimo hablar sobre ello —afirmarlo o confesarlo— incluso frente a personas muy conocidas como amigas o familiares. Cuando la investigación ahonda en este aspecto descubre que un 41% de las mujeres no se lo contarían jamás a nadie, ni siquiera a una mejor amiga; el 64% de ellas jamás desvelarían este secreto ni a sus hermanos, hermanas o primos y el 77% de las encuestadas jamás de lo contaría a sus padres. ¿Por qué sucede esto?

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Está claro que hay un sentimiento de culpabilidad que va ligado al tabú y que, incluso, puede ser parte de su origen. Aún así, en los últimos cinco años, el número de mujeres infieles ha pasado a ser del 29% al 39%. Sumado a esto, la encuesta ha demostrado que el 61% de estas mujeres no se arrepiente de haber sido infiel. Es en este punto cuando entra en debate qué significa para ellas la infidelidad y cuáles de estos significados podría ser motivo de ruptura.

- Infidelidad física: el 87% de las españolas consideran el sexo oral o las relaciones sexuales completas como una infidelidad. Y el 70% de ellas, lo considera motivo de ruptura.

- Infidelidad virtual: 1 de cada 3 españolas considera que flirtear en redes o mensajes es una infidelidad, y de hecho, esa misma cantidad lo considera motivo de ruptura.

- Infidelidad psíquica: la mitad de las españolas piensa que hacer el amor pensando en otra persona es una infidelidad, y un 20% de ellas que es motivo de ruptura.

Dentro de las motivaciones que llevan a las mujeres a ser infieles, no hay mucho misterio: el estudio demuestra que el 52% de ellas lo ha sido por la atracción física o sexual que ha sentido por esa persona, otro 38% lo ha hecho como búsqueda de esa magia que siente haber perdido con la pareja habitual y un 31% es infiel solo con el objetivo de aumentar el propio ego. Estas infidelidades son más habituales después de haber superado el primer año de relación: “Un 32% declara haber sido infiel entre el primero y el tercer año de relación, apenas un 8% entre los siete y los 10 años de pareja y a partir de los 10 años juntos se observa un crecimiento, el 28% de ellas afirma haber sido infiel”, explica el estudio.

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Si hay que hablar del lugar, un 28% de las encuestadas declara que la oficina o el trabajo en sí fue el sitio en el que surgió la infidelidad. Un 9% afirma que la infidelidad tuvo lugar en una actividad relacionada con el trabajo: viajes, congresos o ferias. El 18% explica que los lugares de fiesta como las discotecas o los bares son el otro foco principal de la infidelidad y tan solo un 6% ha acudido a webs de encuentros para ser infiel. Sea cual sea el motivo, el lugar o la manera, es necesario hacer lo que unx mismx le completa. Si la relación no es placentera o no complementa el camino individual, lo mejor será dejarla ir o tratar de comunicar cuáles son los puntos más débiles para reforzarlos sin que tenga que sufrir nadie.

Esa es una opción, otra sería abandonar la monogamia y abrir no solo la relación sino también la mente para disfrutar libremente del sexo y la compañía. Cada unx siempre será una decisión positiva porque las relaciones tienen, de forma natural, altibajos y tenemos que saber qué esperar de ellas para no sufrir con un modelo amoroso que no nos llena.