La ciencia descubre cuál es la solución para curar un corazón roto

Ni terapia, ni duelo, ni 'buscar otro clavo'. Tampoco la venganza. La ciencia ha descubierto que el mejor antídoto para el desamor, el mejor remedio para los corazones rotos, son los placebos. Científicos de la Universidad de Colorado Boulder han llevado a cabo un experimento con el que han podido constatar que las heridas tras la ruptura se sanan al instante administrando 'medicamentos' inocuos, es decir, engañando al cerebro con falsas promesas químicas.

El mejor antídoto para un corazón roto es el placebo

Los investigadores reclutaron a 40 voluntarios que todavía atravesaban el proceso de duelo por una relación recién terminada. A todos ellos se les sometió a la tortura de enseñarles fotos de sus ex parejas, aplicándoles después una leve descarga eléctrica para comprobar hasta qué punto el malestar por ver a los culpables de su pena estaba relacionado con un dolor neurológico real. La respuesta fue contundente: ante las imágenes, los 'abandonados' experimentaban una sensación realmente incómoda, similar a la de cualquier golpe físico.

Así es como se le engaña al cerebro con falsas promesas químicas

Por eso, y bajo la promesa de aliviar esos síntomas, los expertos les facilitaron un 'potente elixir' pensado para hacer desaparecer el dolor emocional, que todos inhalaron con frenesí notando sus 'efectos' rápidamente. Resultado: la pena se volatilizaba como por arte de magia. Aunque lo que ellos no sabían es que ese gas era completamente inocuo, sin ninguna capacidad sanadora y sin ningún compuesto químico. Simplemente, estaban oliendo una suerte de perfume. 

El placebo prometía aliviar la tristeza y la sensación incómoda de quien se siente abandonado

Resulta imposible engañarse a sí mismo y confiar en una sustancia que sabes a ciencia cierta que no ejercerá ningún efecto, pero lo que los científicos han hallado es la forma de ayudar a los demás. Por eso, ahora existe una 'terapia' más efectiva que sacar de fiesta al desvalido emocional: será mejor optar por suministrarle un placebo.