El camino para reavivar la sexualidad en una relación

Los periodos de sequía son normales. Comprenderlo es clave para no empeorar las cosas

El sexo desempeña un papel importantísimo en las relaciones. Según cuenta la terapeuta sexual Aliyah Moore en una publicación para el medio digital LifeHacker, "aumenta los niveles de intimidad, confianza y amor entre los miembros de la pareja". Pero durante los primeros meses de la relación no follabais tanto por eso. Simplemente no podíais evitarlo. Donde fuera. Cuando fuera. Siempre que os veíais teníais ganas de devoraros unx a otrx. Hoy esos tiempos quedan lejos. Pero no te resignes: podéis trabajar para salir de vuestra sequía sexual.

La sequía sexual es normal

Por supuesto, el primer paso es restarle hierro al asunto. Está bien que intentéis mejorar vuestra vida sexual, pero no como si la sequía fuese un síntoma de que algo va terriblemente mal. Porque no es así. En palabras de la propia Moore, "los períodos de sequía son completamente normales, ya estés en una relación o solterx, ya sea intencionalmente o no". A veces se dan circunstancias que reducen la libido como el estrés, la ansiedad, las inseguridades temporales, la falta de comunicación o sencillamente la rutina. No es el fin del universo.

Eso sí, desde el buen rollo, conviene meterle mano. "Si evitas el problema y te distancia de tu pareja, solo estás haciendo que sea más difícil para ambos descubrir cómo pueden volver al juego". Ok: os sentáis, reconocéis que tenéis la vida sexual de dos abetos, os reís de ello sin dramas y os ponéis manos a la obra. ¿Cómo? Identificando la causa del período de sequía. Habladlo sin miedo. Expresaos con ánimo constructivo y sin señalar. La mayoría de las veces el origen de estas sequías no reside en una única persona.

Poco a poco y experimentando

Una vez identificada la causa, o más comúnmente las causas, plantead soluciones para corregirlas. Y tened paciencia. Como dice Moore, "no apresures las cosas y no esperes pasar inmediatamente de cero sexo a cinco veces al día". El estrés no desaparecerá en un día. Las inseguridades no se repararán milagrosamente. La rutina no volará por la ventana. Tenéis que trabajar en ello con amor y tranquilidad y tener en cuenta que los primeros meses de dopamina a borbotones se fueron. Debéis encontrar otros enfoques.

Como la experimentación. "Si habéis llegado a este punto en vuestra relación, debéis cultivar la intimidad en un nivel mucho más profundo. Y al intentar algo nuevo juntos se sorprenderán una y otra vez". Al principio, parte del morbo proviene de lo novedoso. Era una persona nueva y tu mente chorreaba hormonas al follar con ella. Hoy no lo hace tanto. Sin embargo, materializar fantasías, jugar, salir de lo habitual, puede darle a tu cerebro el impulso perdido. Al final, el sexo está en la mente. Encontrad momentos para estimularla.