Cómo es que siendo tan buena gente me va tan mal en el amor

Hola, típica persona a la que todo el mundo define como ‘buena gente’, bienvenida, ponte cómoda para leer algunas de las posibles respuestas a la pregunta que tantas veces has podido repetirte a ti misma, ya sea tras una ruptura amorosa, ya sea cuando has visto lo bien que les va en el amor a todos los demás, excepto a ti: ¿cómo es que siendo ‘tan buena gente’ me va tan mal en el amor? Aunque muchas veces se nos haga difícil el hecho de pensar que siguen existiendo personas francas, buenas y que actúan sin el menor atisbo de maldad, estas todavía existen. Es más, puede que esa descripción encaje contigo, o puede que, al leerla, hayas pensado en alguien a quien conoces.mal en el amor 1

Todos conocemos el caso de la buena persona a la que el amor siempre le acaba jodiendo. Puedes conocerla personalmente (o no) pero te lo han contado, seguro: "fulanita o fulanito es tan buena gente, que siempre le engañan"; "se deja llevar demasiado por sus parejas y acaba siempre fatal"; "siempre elige de pena a la gente con la que está o siempre acaba en relaciones tóxicas, siendo ella o él la persona perjudicada". El problema, quizás resida en alguno de estos tres puntos:

1. Atraes a la gente tóxica

mal en el amor 2Ojo, esto no significa que tú tengas la culpa de acabar en relaciones afectivas que te dejan hecho una mierda (literalmente), sino que, al igual que la persona tóxica cumple una serie de requisitos y se caracteriza por una serie de singularidades y de patrones de conducta, también existen personas que, por su pasado afectivo, por su patrón de relaciones o sus propio carácter y personalidad, son más susceptibles de ser víctima de esta gente. Por suerte, existe una buena noticia: aunque tu carácter y temperamento no pueden modificarse, sí se puede aprender, con el tiempo, a detectar a este tipo de personas, a sentirte menos atraído por ellas y, por tanto, a evitarlas y cambiar tu estilo de relación.

2. Eres demasiado ingenuo

mal en el amor 3No, tampoco tienes la culpa de esto, no te martirices. Cada uno es como es y peca inevitablemente de unas cosas o de otras. Al igual que tenemos cualidades que nos ayudan en nuestro día a día y nos hacen la vida más fácil, tenemos defectos o rasgos que, dependiendo de con quién nos encontremos o de la situación a la que nos expongamos, nos pueden servir o nos pueden perjudicar, por ejemplo, exponiéndonos demasiado. Ser una persona ingenua con alguien bueno, no conlleva ningún problema, pero serlo con alguien que quiere aprovecharse de ello, desde luego, puede hacértelo pasar muy mal. Con un poco de suerte y de esfuerzo por tu parte, también aprenderás a darte cuenta de quién te quiere bien y tal como eres, y quién se aprovecha de tu manera de ser para engañarte y sacar provecho de ello.

3. Mala suerte, que también existe

mal en el amor 4Si eres una de las ‘personas diana’ de este texto, y todavía no te has reconocido en los puntos anteriores, puede que simplemente estés teniendo una suerte de mierda. Las malas personas, suelen buscar y rodearse de gente de la que extraer cosas que no tienen. Al contrario de lo que podamos pensar, entre tóxicos no suele triunfar el amor. Una persona tóxica necesita de otra que alimente su toxicidad y, para ello, lo conveniente es encontrar a la víctima perfecta para un vampiro emocional: alguien bueno, que se deje llevar y al que contagiarle su manera de ver y hacer las cosas.

Pero no todo está perdido. Si todavía estás preguntándote qué es lo que haces para que te vaya tan mal, lo mejor que puedes hacer es cambiar tu perspectiva. No te mires a ti mismo desde el presente: eres buena gente, y te ha ido mal en el amor. Habla en pasado, pon de tu parte. Quizás todo ello te haya servido para aprender y darte cuenta de cómo es lo malo para que reconozcas lo bueno cuando llegue.