Lo que aprendí después de que una pareja infiel me rompiera por dentro

Cuando todo ha pasado, cuando por fin has conseguido que se te vaya esa sensación en el pecho de “arrancadme este dolor, por favor” es cuando agradeces que haya pasado por tu vida esa persona que no merecía ni haberte conocido.

La teoría siempre ha sido muy fácil y si fuéramos expertos en la práctica, este texto ni siquiera existiría. Y aunque yo he llegado a sentir que ese dolor no se iba a ir nunca, ahora mismo puedo decir que: haber tenido el peor ex novio que se podía tener ha sido lo mejor que me ha pasado en la vida. Puede que nos hagamos más mayores  pero lo que no podremos hacer es ser más tontos de lo que fuimos soportando mentiras, engaños y vaciles.

Cuando te encuentras en tu camino con una pareja que no te valora y además te tiene sobre seguro (porque así se lo haces ver dándole más oportunidades de las que deberías) tienes dos opciones: seguir perdiendo el tiempo y lamentarte o poner fin.

1. Si te miente, te está mintiendo en todo

Una pareja que te miente hasta en detalles absurdos, lo estará haciendo con detalles que no lo son tanto. Que alguien que supuestamente te quiere, sea capaz de decirte falacias a la cara sin pestañear es una clara prueba de que seguramente te este ocultando la información más importante de todas: te ha sido infiel o es capaz de serlo.

2. Será la persona que mejor te manipule

Cuanto más lo perdones después de haberte hecho daño, más experiencia tendrá en saber qué te tiene que decir para que le perdones otra vez. Porque te calentará la oreja con cosas preciosas que, para ti, que significan todo, cuando en realidad serán palabras tan vacías que son NADA.

3. Cuando el río suena, agua lleva

Si ya te han engañado y mentido, aunque perdones, vienen los celos. Esos celos que ya no son un problema de inseguridad por tu parte, sino que es más bien una premonición constante de lo que te va a hacer. Estás alerta es porque ves posible que te engañe otra vez y en la mayoría de los casos, así es.

4. Te odiarás a ti mismo

No sabrás como habrás llegado a ese momento en el que a esa persona le perdonas todo y sin embargo, tú cada vez te odias más porque te estás dando cuenta de lo mal que te tratas a ti mismo.

5. Tus amigos siempre estarán ahí, pero el que tiene que estar eres tú

Por muchas veces que te hayan visto llorar, despotricar y sufrir, serán los primeros que te digan que no sigas con esta situación, aceptando a su vez que sigas haciendo el tonto y perdiendo el tiempo. Al final, ellos estarán ahí para lo que necesites, mientras que tú, te irás abandonando poco a poco manteniéndote en un estado anímico que te estará alejando de ellos.

6. No me quieras tanto y quiéreme mejor

Cuando te das cuenta por fin de que esa persona que te encandila, en realidad no se merece ni un minuto de tu tiempo, tiene lugar la relación sentimental más importante de tu vida: tú y tú. Por fin te estarás tratando a ti mismo como te mereces. Por muy tópico que suene, si algo he comprobado con las relaciones tóxicas es que si no te quieres a ti mismo, nadie lo hará.

7. Cuanto mejor estés, más coñazo te darán

Porque sí, esto también sucede.  El día en que eres tú la que desaparece e incluso comienzas una relación normal, sana y decente, aparece comportándose como te hubiera gustado que lo hiciera cuando estabais juntos. Y te sorprendes a ti mismo haciendo lo que tiempo atrás ni te imaginabas: no coger el teléfono. Porque efectivamente, hay que seguir queriéndose a uno mismo aunque lo malo esté superado.

8. No todo el mundo es así

Y desde luego,  las personas que vengan después no tienen la culpa. Que por tu vida pasara alguien que no te trató como es debido, no significa que todo el mundo te vaya a hacer lo mismo. Afortunadamente, cuando has pasado por alguien que te ha tratado como el betún lo primero que aprendes es a superar un dolor del que crees que no vas a salir.

Y ¡sorpresa! No solo sales, sino que además te haces más fuerte y menos predispuesto a aguantar tonterías. Pero una cosa es no pasar ni una, y otra cerrarse en banda y no dejar que pase nadie más por tu vida. Que alguien no te mereciera, no significa que todo el mundo sea así. Y eso realmente, es con lo que te tienes que quedar. Dejar atrás a los fantasmas y saca algo de provecho de todas las mentiras que tuviste que tragarte. Y ten claro que hay personas que harán que todo merezca la pena.

Crédito de la imagen: Alberto Polo