Aprende A Identificar A Un Tío Tóxico Para Que Sepas Echar A Correr Cuando Veas A Uno

Es cierto que nadie debería pasar por la angustiosa experiencia de salir con un tío tóxico Pero lo que pasa es que por miles de artículos como este que leas o por decenas de amigas que te cuenten sus penas, hasta que no tengas una relación con uno de ellos no sabrás realmente de qué se trata. Puede que algún día creemos entre todas un Boys Advisor que funcione igual de bien que la web de consejos de hoteles y en el que pongamos advertencias para futuras usuarias. Pero hasta entonces la solución es echarse a uno de ellos como novio a modo de vacuna y aguantar al menos un par de semanas con ese virus hasta que tu cuerpo consiga generar los anticuerpos necesarios para expulsarle a él y a los que se le parecen.

¿Qué es un tío tóxico?

DEFINICIÓN: Aquel que quiere que tú seas como a él le da la gana. No le parecen bien tus elecciones, tus opiniones ni por supuesto tus compañías. Suele ser celoso, posesivo, conflictivo, envidioso, inseguro y machista. (Sí, por si te lo preguntabas, esto puede degenerar en violencia doméstica).

Pero que nadie les tome por tontos. Si un tío así suele tener novia, es porque no se les pilla tan pronto. De hecho al principio intentará parecer todo lo contrario. Será comprensivo, atento, abierto, fácil de llevar. Puede incluso que te parezca mejor que muchas de las parejas anteriores que has tenido. Pero una vez que pasen las semanas la verdadera esencia sale a relucir.

Ponle a prueba

Háblale de tus amigas, exagera (si hace falta) del éxito que tienen con los tíos, de lo buenas que están o lo que triunfan cuando salen. Hazle ver que se los quitan de encima como a moscones. Seguro que cuando en un par de días le comentes que vas a salir de fiesta con ellas, te pone la primera prohibición. Si cometes el error de aceptarla solo vendrán más y más.

A partir de aquí, si quieres tener la experiencia completa, si quieres no volver a encontrar a alguien como él nunca más, quédate bien con cada frase, con cada argumento que te dé para que dejes de hacer planes. Por supuesto, olvídate de hablar con un desconocido en un bar o subirte a la barra a bailar. Cuanto más segura de ti misma y más ocasiones de conocer gente nueva vea, mayores serán las restricciones.

Cuidado con su otro lado

Pero un tío así nunca te da solo una de cal. Cada vez que quiera cortarte las alas o hacerte una putada seguro que te ofrece algo a cambio que sepa que te guste. Es muy típico que después de una gran bronca haya un gran regalo, o una cena o un ramo de flores. Identifica si es arrepentimiento o si está comprando tu docilidad. Y después de esta bronca lo más seguro es que te exija otra serie de cambios.

Puede ser desde tu forma de vestir, ciertos hobbies, maneras de hablar, o directamente quiera que cumplas con el canon que tiene en su cabeza de mujer perfecta. Así, reforzará las actitudes que le gusten de ti con cariño y buenas palabras y hará exactamente lo contrario cuando aparezca tu 'yo' que no les gusta. Y cuando eso sea así, nueva bronca y vuelta a empezar.

La prueba de las broncas

Las peleas no serán coherentes, lógicas o mucho menos constructivas. Habrá veces que flipes literalmente por las estupideces por las que puede llegar a enfadarse. No huyas, experimenta un par, tres o cuatro… identifica cada una de ellas y clasifícalas. Verás que, aunque el motivo sea distinto, todas tienen un factor común: su inseguridad y sus ganas de asfixiar todo lo que tenga que ver con tu libertad. En cada nueva pelea aparecerán resquicios de la anterior. Esa suele ser una de sus especialidades. Tirar de memoria y sacar algo teóricamente solucionado para meter más leña al fuego.

Eres mía, solo mía

Otro de los síntomas inequívocos es querer acaparar. Son acaparadores principalmente de tiempo. Tiempo contigo (que por supuesto restas tú de estar con otras personas con las que antes quedabas). También acaparadores del pasado. Es algo que no pueden soportar porque es de las pocas cosas que no pueden cambiar aunque quieran. Tu pasado. Hazle ver que has tenido una pareja de la que estuviste colgadísima. Que se acabó de mutuo acuerdo pero que habéis conseguido ser amigos. Verás como en menos de lo que canta un gallo te pide hasta que borres su contacto del móvil.

Mearte el territorio en las redes también es muy común. Un tío tóxico querrá estar en tu foto de perfil, en tu portada, en tu foto de whatsapp y en cada de tus aplicaciones. Cuanto antes aparezcas como 'suya' ante el mundo menos tendrá que preocuparse.


Una vez comprobados todos estos puntos, sal de esa relación escopetada antes de que derive en algo peor. Puede que todo esto te haya sonado a lo que cuentan las mujeres que viven situaciones de maltrato. No todos los tíos tóxicos acaban poniéndote la mano encima, pero todas las situaciones de violencia de género empiezan así, poco a poco, con 'detallitos' como estos. Así que si has identificado estos signos imprímelos bien en tu cabeza para que a partir de ahora los identifiques a kilómetros y ni se te vuelvan a acercar.