‘El amor no es turismo’, las parejas separadas por la pandemia quieren reunirse

El nombre original de la campaña es #LoveIsNotTourism y se trata de una iniciativa que busca que todos los países del mundo abran sus fronteras para aquellas personas que tienen que vivir su amor a distancia por culpa del coronavirus

“El cierre de las fronteras internacionales a raíz de la pandemia de COVID-19 fue, y sigue siendo, sensato e incluso necesario. Es obvio que debemos detener el turismo para protegernos a nosotros y a los demás. Pero el amor no es turismo. No se trata solo de unas vacaciones de verano, se trata de la salud mental y el futuro de las personas en todo el mundo. Nosotros, como amantes y familias internacionales, instamos a los gobiernos de todos los estados a modificar sus restricciones de viaje. Permitir la reunión no burocrática y segura de socios en relaciones de larga distancia, así como miembros de la familia”. Así reza el mensaje que se puede ver al entrar en la web oficial de #LoveIsNotTourism, una campaña realizada por parejas de todo el mundo que, separadas por la pandemia, buscan poder reencontrarse.

Lo que solicitan no es descabellado, de hecho, pretenden tomar absolutamente todas las medidas que los países les soliciten: “estamos dispuestos a someternos a las normas de seguridad adecuadas: pagarnos el test propio a la llegada y cuarentena hasta que se reciba un resultado negativo o una cuarentena estricta de 14 días, siempre que las parejas y familias no casadas puedan visitar a las personas que consideran más importantes, como es posible en países como Dinamarca, Noruega, los Países Bajos y otros países”. Dentro de su web hay una lista de los países que ya se han sumado a la iniciativa. De momento España no es uno de ellos.

Parejas que hacen sobrevivir su relación a través de videollamadas y mensajes, algo que puede ser complicado si se intenta mantener de forma prolongada. Algunas, como es el caso de Cursi Crumpler y Sean Donovan, han tenido que pasar experiencias tales como ver el nacimiento de un bebé por FaceTime debido a la distancia que los separaba. Como sabemos su caso no es el único, desde el pasado 14 de marzo, a la mayoría de los viajeros extranjeros de Europa se las ha prohibido volver, por ejemplo, a Estados Unidos. Hay prohibiciones aún vigentes para otros países de Asia, América del Sur y África.

Esta iniciativa que nació de la mano de Maggie Foster empezó a moverse a través de Facebook donde aún están los grupos “el amor no es turismo” u otros como “parejas separadas por prohibiciones de viajes”. En ellos se han ido acumulando las historias de diferentes parejas que están desperdigadas por el planeta y que están juntando firmas para que los países en los que residen abran las fronteras. A veces parece que esto de las firmas nunca llega a buen puerto pero en la web oficial se pueden ver algunos países que ya han escuchado sus peticiones y han abierto las fronteras. Cada uno de los países que aún siguen con las puertas cerradas cuentan con una solicitud concreta en Change.org, este es el enlace para España.

Muchas de las parejas se han visto, como quien dice, ‘tiradas’ porque tenían planes de mudarse juntas y el confinamiento ha hecho que tuvieran que irse a vivir a casa de conocidos o familiares dado que ya habían dejado sus viviendas. No es una locura lo que piden, quienes han tenido una relación a distancia pueden dar crédito de ello. Porque ¿cuántas parejas se han visto obligadas a dejar sus relaciones por la distancia? O peor aún ¿cuántas, aunque no quisieran dejarlo, se han visto rotas por la imposibilidad de mantener viva una llama que poco dura a través de Zoom? Aunque no estés pasando por una situación así, quizás ayudaría que dejaras una firma para estos reencuentros.