Las 6 formas que tiene la desconfianza de desgastarte a ti y a tu relación

El vínculo amoroso puede verse afectado por sentimientos como los celos o la inseguridad, dos aspectos que derivan en la desconfianza

Para que una pareja funcione debe haber una base fuerte. Dentro de todos los elementos que es clave afianzar se sitúa un pilar principal: la confianza. Es uno de los factores más difíciles de construir y de mantener y uno de los más fáciles de hacer desaparecer. Todas las parejas tienen épocas mejores y peores. A veces por la distancia, la rutina o el estrés pueden aparecer signos de desconfianza. También puede ocurrir si tu pareja adopta un comportamiento que no es habitual y que nos extraña. Cuando tienes un compromiso sentimental o alguien te gusta necesitas sentirte segurx a su lado, pero si no consigues esa estabilidad emocional, pueden aparece el miedo y las dudas. Pero la desconfianza también la creas tú mismx y debes aprender a alejarla de ti, porque es corrosiva.

Un asomo de desconfianza no implica que la relación esté perdida pero si dejamos que esta sensación coja terreno el vínculo ser irá desgastando. Además, es obvio que no se puede estar tranquilx en una pareja donde reinan las dudas. La desconfianza viene precedida por la inseguridad. Hará que pierdas calidad de vida, la motivación, la concentración y la alegría. Para que la desconfianza no contamine tu relación ni a ti mismx, aprende a detectar las señales que dejan ver que la desconfianza está atacándote.

1. Sueño y atención

Cuando sientes desconfianza, una serie de pensamientos aparecen de forma recurrente en tu mente. Esta forma imparable de darle vueltas a estas historias genera ansiedad. Esta mosca detrás de la oreja nos acompaña durante todo el tiempo y a la hora de ir a dormir, no es fácil conciliar el sueño porque los pensamientos se intensifican en ese momento donde estamos extremadamente acompañadxs por nosotrxs mismxs. Como la desconfianza ha ido ganando el terreno de tu rutina, la atención también se ve afectada: no conseguimos concentrarnos en nada en concreto. La ansiedad también hace complicado enfocarse en las actividades diarias.

2. Humor

El estado de ansiedad hace que sea frecuente la aparición de cambios de humor. Pasas de estar tranquilx a preocupadx o de un sentimiento felicidad pasas fácilmente a uno de tristeza. Estas transiciones suceden de repente, de forma inesperada y casi siempre por la aparición de pensamientos negativos. Los cambios de humor no solo afectan a la persona sino también a todo su entorno.

3. Discusiones frecuentes

Como la desconfianza (y por tanto la inseguridad) son protagonistas de la relación, la comunicación se ve dañada. Cuando no confías en alguien adaptas una posición agresiva o bien a la defensiva que deja ver que estás predispuestx a tener una discusión. Esta predisposición es una de las que más afecta el vínculo amoroso y que hace que la inseguridad crezca.

4. Físico

Toda la ansiedad, el estrés y la inseguridad afecta, sin duda alguna, al cuerpo. Podrás notar dolores de cabeza, de cuello o de espalda. Esto está causado por la tensión que aparece en las discusiones y por esa situación en la que estás constantemente intentando averiguar (sin comunicarte) qué ocurre en tu relación cuando, quizás, el problema tiene una base en ti y en tu propia inseguridad. Dentro de este apartado también podemos nombrar los atracones de comida, los cuales son una reacción común ante el estrés y la ansiedad. Es una forma de evitar la confrontación y cualquier enfrentamiento con la realidad.

5. Aislamiento

Si alguno de los componentes de una pareja tiene dudas, en muchas ocasiones intenta vivirlas en solitario. Esto desencadena en el aislamiento y en preferir pasar tiempo en solitario ya que el contacto con otras personas puede generar en la aparición constante del tema y esto es algo que las personas afectadas prefieren evitar.

6. Infidelidad

Esa idea de que un clavo saca a otro clavo aparece especialmente en estas situaciones. Cuando la pareja tiene problemas y se ve afectada, alguna de las personas busca esa seguridad en personas externas. Esto puede llevar a que ocurra algún tipo de infidelidad, lo cual hará que la relación (en caso de que sea monógama) se vea aún más dañada.

Para poder evitar este sentimiento aprende a comunicarte, explica cuáles son tus miedos e inseguridades y habla con la otra persona sobre cómo hacer para salir airoso de este océano de dudas y miedos. Aunque, en algunas ocasiones, la pareja puede hacernos sentir que su atención no está en la relación, está en nosotrxs mismxs ocuparnos de esos temores, no es responsabilidad de nuestra pareja que seamos personas con confianza y seguridad propias.