6 chicas nos cuentan cómo es el polvo perfecto para ellas

Internet está lleno de consejos y suposiciones sobre el placer femenino. En muchas ocasiones, se reitera una y otra vez las mismas cosas: que si a las mujeres nos cuesta más relajarnos en el sexo, que si necesitamos sexo oral para llegar al orgasmo, y un largo etcétera. Pero como cada mujer es un mundo, hemos preguntado a 6 chicas cómo sería el polvo perfecto para ellas y esto es lo que nos han contestado. Que se jodan las estadísticas, no podría ser más variado.

AMARNA MILLER

26 años. Actriz porno, escritora y youtuber.

"Me sería indiferente si fuese con un chico, con una chica o con una persona transexual. Creo que el polvo perfecto está más relacionado con la química y con la comunicación que se tiene con esa persona. Necesitaría que fuese alguien con quien pudiese hablar libremente de todas las cosas que estoy pensando, que deseo y que me gustaría hacer. Y sobre todo, una persona que sea empática y que sea receptiva, que practique la escucha activa y que pueda sentirse identificado/a con mis deseos.

A parte de eso, me encantaría que fuese en un ambiente tranquilo, quizá en un dormitorio - qué clásica soy - con la luz un poco tenue, que fuese todo bonito y mullido ¡jajaja! Pero bueno, el ambiente es lo de menos; lo más importante es que haya comunicación, empatía, que se practique la escucha activa y que ambas partes sepan entender qué es lo que la otra persona está deseando.

En cuanto a prácticas, no tengo ninguna preferencia. Ni la penetración es una meta ni el orgasmo. Lo más importante es pasárselo bien y que ambos disfruten".


MARTA

21 años. Estudiante de economía

"Mi polvo perfecto, sin lugar a dudas, sería con alguien a quien quisiera o tuviera afecto. El género me es indiferente la verdad, ya que, el hecho de que haya química lo es todo. Si es en un lugar no arriesgado mejor, ya que los polvos en sitios esporádicos son la hostia pero nunca acabo de relajarme. Con lo cual, en casa sería perfecto. Lo ideal sería que las cosas fueran poco a poco, sin prisas pero con ganas. Ya sea chico o chica ¡hay que calentar bien el horno! Me encantaría que me dieran muchos mimitos pero que la palmadita en el trasero no falte, es decir, muy mimoso pero combinado con algo de agresividad.

Empezaría en la cama y acabaría en la ducha. Si fuera con un chico, de posturas no puede faltar la cucharita, y a '4 patas' pero con la parte superior del cuerpo relajado, o como dicen mis amigos, ‘a lo lagarto’.

Con una mujer, un 69 sin lugar a dudas, ya que recibes placer mientras saboreas a la otra persona. En ambos acabaría involucrando lubricantes de sabores y así tener más margen para jugar. En cuanto a juguetes sexuales, no los veo necesarios para ninguno de los dos géneros. Mi polvo perfecto sería simple, la verdad, mientras sea alguien especial y pueda saborear su placer".


YAIZA REDLIGHTS

26 años. Emprendedora con su propio sex shop online y youtuber

"Soy súper exhibicionista y me encanta que me vean follar. Uno de los polvos perfectos sería con cierto toque de exhibicionismo. Me imagino en un restaurante o una coctelería, algo así. Y de repente, veo a una tía que es parecida a Ruby Rose. Tendría ese rollo súper andrógeno que me vuelve loca y no me puede poner más cachonda.

Después de muchas miradas y casi sin mediar ni media palabra, iría al baño, me cogería y me empotraría literalmente. El baño sería de esos que se te ven los pies por abajo. Y me empezaría a follar pero muy fuerte. Para mí sería la situación perfecta, en un sitio donde no puedo hacer mucho ruido, donde sepa que me van a pillar, que no puedo salir de ahí porque me tiene cogida. Y más que practicarme sexo oral, me encantaría que me tocara pero como si fuese la última botella de agua en un desierto. Que me chupara los pezones como si se le fuese la vida en ello. Luego me encantaría no volver a saber de ella. De esas cosas que pasan y te quedas en plan, ‘¿qué coño ha pasado?’.

El polvo perfecto sería este, que haya un proceso de miradas propias del ligoteo y que sin hablar, tome el control sobre mí como no lo ha hecho nunca nadie".


LAURA

23 años. Estudiante de publicidad

"Siempre he tenido la fantasía de probarlo con una chica, así que el polvo perfecto creo que sería con una mujer. Quizás con una amiga con la que tenga mucha confianza y, sobre todo, que ella tenga mucha experiencia. Sería algo esporádico, en plan, una noche viendo una serie en casa mientras comemos unas pizzas. No me acaban de gustar los lugares públicos así que prefiero un lugar controlado en el que me pueda relajar. Estaríamos tomando unas cervezas y una cosa llevaría a la otra y nos besaríamos. Pero de esos besos largos y húmedos, que empiezan de forma tímida y acaban siendo súper salvajes.

En mi caso me encanta el sexo oral así que eso no puede faltar pero que sea progresivo, es decir, que empiece primero por encima de las braguitas y luego ya, directa al lío. Quizás incluiría algún vibrador o dildo doble para poder jugar las dos, algo así. Y que cuando acabáramos de follar, estuviésemos súper sudadas y nos quedáramos pensando en lo que acaba de pasar.

Creo que lo más importante para que el polvo sea perfecto es la atracción que sientes hacia la otra persona y la comunicación que hay entre ambos. Eso es vital para poder expresar lo que sientes en cada momento".


GEMMA SCHWEIN

28 años. Sexblogger y administrativa

"Para mí un buen polvo sería con una persona, independientemente del género. Lo más importante es la conexión que tienes y que desprenda follabilidad. Por supuesto, no pueden faltar caricias, besos y las mejores de las prácticas habidas y por haber: los cunnilingus y las felaciones. Eso no puede faltar, además de unas buenas caricias en la zona de los genitales y si hay alguna zona erógena en nuestro cuerpo que nos encante, también.

En mi caso es la zona de la lumbar, que para mí es fantástica. La persona que sabe excitarme acariciándome esa zona lo tiene todo conseguido. Obviamente no puede faltar un buen juguete erótico. A mí sin un vibrador algo me falta, creo que siempre es bienvenido. Le da un punto divertido a esa relación o a ese polvo perfecto.

Para saber si un polvo es perfecto es fácil: cuando acabas te den muchas ganas de comer. Si tienes hambre es que ha sido el polvo ideal, pero si tienes hambre y sed ya es la bomba. Y evidentemente, culminándolo con un buen orgasmo, de esos tan intensos que crees que se te sale el corazón.

Es importante todo esto pero también la persona que tienes delante, que haya muchísima conexión".


MARÍA

30 años. Esteticista

"Joder, qué difícil. A ver, el polvo perfecto sería muy salvaje. Yo me imagino a un tío con ese aspecto de vikingo que me pone un montón. El lugar, quizás una habitación con luz tenue y con las paredes de piedra, muy medieval. Aunque, realmente, el lugar me da bastante igual. Me encantaría que me besara con mucha pasión y energía, como si se le fuese la vida en ello. Y sobre todo, necesito esa vena de dominante, que me empotrara e hiciese conmigo lo que quisiese. Me encantan los azotes y eso no puede faltar. Me dejaría el culo hecho un desastre, ¡jajaja!

El polvo sería muy energético y salvaje, con miradas, arañazos y mordiscos. Pero que sepa ver cuando estoy un poco saturada y baje el ritmo, para que pueda retomar el hilo del polvo. Es un poco raro esto, lo sé. Tendría varios orgasmos hasta que al final, le pidiese que parara. Pero estando ya agotada. El sexo oral también es importante, se podría combinar sexo oral con polvazos. Eso es lo más. Pero siempre con azotes y algo de sadomasoquismo, muy cañero todo".