5 personas nos cuentan cómo consiguen que sus relaciones a distancia funcionen

Tú eres de esos que siempre dice que nunca nunca jamás tendría una relación a distancia, que eso no funciona, que está condenado al fracaso. Y es cierto que vivir en ciudades separadas es un obstáculo muy difícil de sobrellevar cuando dos personas deciden que quieren empezar algo o mantenerlo, si es que ya lo tenían. Aun así, hay gente que sí lo consigue. ¿Pero cómo lo hacen? El secreto —si es que solo hay uno— del amor a miles de kilómetros, sin tocarse, sin compartir los momentos más íntimos y cotidianos del día a día es algo que solamente hay un modo de revelar: preguntándoselo a ellos. 

Hugo, 30. Barcelona

Viví una relación a distancia durante cinco años y medio. Nos encontramos durante mi segundo año de Erasmus en Suecia, aunque los dos somos de Barcelona y ya nos conocíamos por haber estudiado juntos allí. Al poco de empezar a salir me ofrecieron un trabajo en Londres y me fui a vivir allí, mientras que ella volvió a España. Estuvimos cinco años yendo arriba y abajo. Viajábamos bastante gracias a que los dos teníamos trabajos estables y con sueldos que nos permitían vernos al menos una vez al mes. Supimos mantener esa relación muy viva hablando mucho, teníamos muchas conversaciones largas cada día y sabíamos todo el uno del otro. No se nos hizo tan complicado, aunque sí cueste.

Pero definitivamente, además del diálogo, el secreto para mantener una relación a distancia es la confianza. Cuando tú tienes una persona cerca te es mucho más fácil entenderla, saber cómo es su día a día, conocer a sus amigos, saber qué planes tiene, etc. Si vives a 3.000km de distancia necesitas entender sin ver. Nosotros tenemos la suerte de conocernos muy bien porque fuimos muy amigos antes de ser pareja. La conozco mucho más allá que como "mi novia", sé cómo es como persona. Ahora hace medio año que he vuelto a Barcelona y vivimos juntos. 

Maria, 27. Barcelona

Tengo una relación larga y muy consolidada. Mi novio y yo nos conocimos en el instituto, durante el bachillerato, y ya llevamos nueve años juntos. Por cuestiones laborales hace dos que vivimos separados; él trabaja en Londres y yo en Barcelona. Lo indispensable para sobrevivir a la distancia es la confianza plena, cosa que ya teníamos antes de que se fuera. Pero lo que peor llevo es la cotidianidad. Algo tan tonto como ir a comprar el pan o ver una película en el sofá se convierte en algo mucho más triste si pienso que lo podría estar haciendo con él. Para que eso no me afecte intento llenar mi agenda por completo. Trabajo, ocio, amigos, me he apuntado a teatro dos tardes por semana... llevo dos años sin parar de hacer cosas. La clave es no tener tiempo para darle vueltas a la cabeza, que eso es lo que no te ayuda en absoluto.

David, 31. Girona

Ya llevábamos juntos un par de años cuando a ella le surgió la oportunidad de ir a trabajar a Brasil, como mínimo, durante nueve meses. Ya estábamos acostumbrados a no vivir cerca porque somos de ciudades distintas (ella es de Barcelona) y solo nos veíamos el fin de semana, pero nada comparado con tener el Atlántico de por medio. Para mí, una de las claves es saber que existe un final para esa situación, que tu pareja volverá, y tener claro más o menos cuando será. Eso te ayuda a que sea más llevadero, tienes algo por lo que aguantar esa situación.

Mientras tanto, algo indispensable es cuidar tu relación como si tu pareja todavía estuviera viviendo contigo, ser muy constante en la comunicación y preguntarle cómo le ha ido el día, qué le preocupa y, sobre todo, si puedes ayudar (simplemente escuchar, también ayuda). Echar una mano o aconsejar como si estuvierais en la misma ciudad, sorprenderla y ser detallista igual que lo serías estando juntos. Todo eso ayudará a que la cosa no se enfríe entre vosotros.

Tras esos primeros nueve meses, a ella le renovaron el contrato y vivimos casi dos años separados. Después de eso yo me mudé allí para vivir juntos. Al poco tiempo cortamos. 

Eduardo, 32. Valencia

Conocí a mi ex cuando ella estudiaba Erasmus en Valencia, en 2006. Era Noruega y cuando volvió a su país, coincidió que yo tenía que irme de Erasmus a Suecia. Los ocho o nueve meses que duró mi intercambio los vivimos a distancia y después me fui a vivir a Noruega con ella durante más de dos años hasta que nos tuvimos que volver a separar por trabajo (ella se fue a trabajar a otra ciudad y yo me quedé en Oslo). Vivimos casi otro año separados hasta que rompimos y yo me volví a España.

En aquella época no existía Skype, Facebook ni WhatsappAun así hablábamos cada día por la noche y si un día no habíamos hablado yo lo pasaba muy mal porque estaba muy enamorado. A pesar de eso, creo que lo más importante para tener una relación a distancia es tener una confianza mutua absoluta con tu pareja. Yo no soy celoso y los noruegos no tienen ese carácter, son confiados, así que no teníamos problemas en ese sentido. Pero si había temporadas que la notaba más fría porque llevábamos tiempo sin vernos me comía mucho la cabeza y cualquier comentario se sacaba de tono y había más peleas.

Todo depende de en qué momento de la relación os tengáis que separar. Yo viví el inicio y el final teniendo que estar juntos y sé que al principio aguantas lo que sea y no te importa tanto porque estás más ilusionado. Al final lo destroza todo. Pero lo más importante, además de la confianza, es que haya un proyecto común por el que soportar la distancia, algo por lo que luchar. Si no tienes estas dos cosas, no funcionará.

Isabel, 26. Mérida

En 2015 fui a hacer unas prácticas a Lisboa y él, que es de una ciudad del sur, también fue a trabajar allí. Ninguno de los dos teníamos amigos en la capital, así que nos intercambiamos los teléfonos para quedar y hacer algo de vida social. Al terminar mis prácticas empezamos a salir, justo cuando tenía que volver a España para empezar un máster en Coruña. Él tuvo que quedarse allí porque no podía dejar su trabajo, así que ya llevamos año y medio con una relación a distancia.

Estamos bien aunque tenemos momentos bajos, como todas las parejas. Pienso en otras relaciones que he tenido, viviendo en la misma ciudad, y siento que confío muchísimo más en mi pareja actual. Y eso me pasa porque fuimos amigos antes de ser novios, nos conocimos en profundidad y él me demostró cómo es sin "deberme" nada, sin ninguna necesidad de serme fiel y compartiendo conmigo sus puntos de vista.

La distancia es dura porque hay muchos momentos en que quisieras que esté tu pareja al lado, pero es cierto que se valora mucho más esa relación cuando no le ves todos los días. Se aprovecha al máximo y se disfruta muchísimo cuando te encuentras en persona y entiendes que no vale la pena discutir por tonterías. Ahora he vuelto a Mérida y seguimos juntos a distancia mientras busco trabajo en Portugal.


Las fotografías no se corresponden con los testimonios. Los protagonistas han preferido abstenerse de revelar su imagen.