5 Claves Para Saber Si Eres Un Enamorado De La Idea Del Amor

El amor. Ese gran producto de consumo que tanto ha explotado la publicidad. Si alguien lo hubiera patentado, sería más rico que Bill Gates. Pero hay un amor más allá, un amor que no se busca, sino que se encuentra. Que no se compra con dinero, y llega en el momento menos esperado. Es un amor que no es perfecto, pero que puede hacernos muy felices, si no nos distraemos con sucedáneos.

No es lo mismo querer un novio que querer a alguien como novio. “No es amor, es una obsesión”, decía aquella canción del verano de hace algunos años. Muchas veces cometemos el error de montarnos el puzzle de nuestra vida en el que el amor es solo una pieza más. Como quien se compra un coche, compramos una relación al precio de vestirnos guapos o pasar por el aro ante ciertos defectos de la otra persona. Con el tiempo nos cansamos, como cuando un móvil se nos hace viejo o se pasa de moda; entonces lo cambiamos por otro, y así tantas veces como sea necesario.

"No es amor; es una obsesión".

El amor no debería comercializarse, y cuando lo tratamos como un producto de consumo nos convertimos en parte de un juego en el que también nosotros tenemos un precio. La única manera de salir del mercado del amor es tratar a cada persona, y a nosotros mismos, como algo que no tiene precio, porque tiene demasiado valor. El amor es contrario a la necesidad. Si decimos “te necesito”, lo que realmente necesitamos aumentar no es la presencia de la otra persona, ni los bombones, las cenas románticas o el sexo, sino el amor que sentimos y también la autoestima, porque es señal de que una parte de nosotros está enamorada del amor mismo, y no de la otra persona.

"El amor no debería comercializarse, y cuando lo tratamos como un producto de consumo, nos convertimos en parte de un juego en el que también nosotros tenemos un precio".

¿Pero cómo saber si eres un enamorado del amor? Muchas personas piensan que los enamorados del amor son solo los que leen novelas de Megan Maxwell o ven películas románticas de Hollywood, pero hay muchos tipos de enamorados del amor, e incluso puede que les encante el Heavy Metal o que odien las telenovelas. Porque es una actitud ante la vida, y va mucho más allá de los estilos y modas. Aquí te propongo cinco claves reconocibles. Si cumples tres o más, ya va siendo hora de que te desenamores del amor y encuentres un nuevo amor más humano ahí afuera.

Repites tópicos, poemas o frases sobre lo que sientes

A todos nos encanta decir de vez en cuando alguna frase célebre, pero el enamorado del amor casi podría alimentarse de poemas y frases que colecciona de algún libro, película, canción... o de su cuenta de Facebook o Whatsapp. No te das cuenta de que esas frases te hacen idealizar el amor cada vez más y te impiden sentirlo realmente, porque cada vez que se acerca alguien a ti que no cumple esas expectativas, lo rechazas y te pierdes la oportunidad de descubrir otras facetas del amor que aún no conoces.


Haces de todo una cuestión de pareja

Es normal que te guste atraer a tu pareja y preocuparte por gustarle, pero si todas tus acciones del día giran alrededor de eso, empieza a preocuparte. Si llevas semanas sin comer ajo para no estropear tu aliento o has dejado de llevar algunas piezas de ropa que te encantan por gustarle, estás dejando que esa idea del amor gane la batalla a la realidad. El amor es maravilloso, pero la vida es más que eso, y tarde o temprano te arrepentirás de haber descuidado o sacrificado tus amistades, aficiones y estilo propio.


Una parte de ti se cree el rey o la reina

Esperas que el otro prácticamente se arrodille ante ti, te prepare tus platos preferidos y te los sirva en la cama. Has hecho de la relación una cuestión de realeza, en la que parece que este tipo de gestos grandilocuentes o palabras maravillosas en tu oído valen más que la vida cotidiana, los pequeños gestos o la autenticidad de compartir experiencias, pensamientos y emociones reales.


No puedes disfrutar si no sale perfecto, y tú marcas qué es la perfección

Uno de los dramas del enamorado del amor es su alta dosis de perfeccionismo. Ser perfeccionista tiene un lado positivo, porque te hace trabajador y dedicado a fondo en lo que haces, y también detallista. Pero si te impide disfrutar de una cena con tu pareja porque te has manchado un poco la corbata, o dejas de estar feliz porque al final el restaurante que querías está lleno, entonces te está saliendo muy caro ese perfeccionismo, porque te impide disfrutar y estar contento.


Cuando estás solo piensas en estar con alguien, y cuando estás con alguien piensas en tus ex

Uno de los rasgos típicos del enamorado del amor es que a veces piensa demasiado, porque no ha aprendido a utilizar su imaginación solamente en positivo, y entonces no puede evitar pasarlo mal cuando está sin pareja, porque no concibe la felicidad sin alguien al lado, así que hace todo lo posible para estar con alguien, y cuando por fin tiene pareja, en vez de ser feliz, sufre pensando en si se habrá equivocado, se compara con las parejas anteriores o hace una lista de lo que le falta a la relación para funcionar.

Fuera de ese modelo idealizado está la vida real, donde suceden cosas mucho más maravillosas que en los libros o en nuestra imaginación. La vida real te enseña que el amor aparece cuando tiene que aparecer, y casi siempre suele ser cuando estás preparado, te quieres a ti mismo y sabes disfrutar sin pareja. Entonces resulta mucho más fácil convivir contigo, porque eres una persona feliz por sí misma.

Consejo Milenial: no olvides que tú solo ya eres una persona completa, aunque juntos seáis más.

Crédito de la imagen: Blue Blackk