4 cosas que hacen cada mañana las parejas felices

En Código Nuevo ya te hemos dado unos cuantos trucos sobre qué hacer para que lo vuestro dure mucho tiempo y siga siendo un campo de nubes de algodón de azúcar. Sin embargo, cada pareja es un mundo a la hora de demostrarse cuánto se importan y no despertar al otro o caminar de puntillas cuando tienes que madrugar mucho (o cagar de madrugada, ojo), es una de las más bonitas. Ahí van cuatro cosas que hacéis casi sin daros cuenta, por lo dormidos que estáis todavía, y que dicen mucho de vuestra relación.

1. Intentáis despertaros a la vez

Los dos vais de culo y tenéis pocos ratos para estar juntos. Así que los aprovecháis todos: como la hora y media que compartís cenando hasta que os acostáis, o la horita que tenéis por la mañana antes de iros al trabajo. Por eso, aunque en realidad tú podrías dormir media hora más y llegar a la oficina tranquilamente, siempre te levantas con tu pareja para rascar todos los minutos que puedes a su lado (incluso antes de lavaros la cara). Resultat d'imatges de wake up together gif

2. Os saludáis

¿Quién no odia tener que abandonar la cama y ese edredón tan calentito? Solo con oír el despertador se pone uno de mala hostia. A pesar de eso, siempre os dais los buenos días con una sonrisa en vez de levantaros de mala leche e ir al baño a quitaros las legañas como si nadie más existiera. Después de un abrazo habréis recuperado las ganas de vivir.

3. Compartís el desayuno

La comida más importante del día, aunque en tu caso sea una taza de café. Es importante que la hagáis juntos, os une más y podéis hablar del día que os espera, contaros lo que os preocupa y daros ánimos el uno al otro. Cuando os volváis a ver por la noche sabrás por qué tu pareja necesita un abrazo, tanto si es de alegría como de consuelo. Resultat d'imatges de kitchen couple gif

4. Nunca os separáis sin un beso

Lo hacéis sin daros cuenta. Es una rutina, pero lo valoráis muchísimo. Os ayuda a empezar el día y afrontar el estrés (al menos por un rato) con una sonrisa en la cara. Dáselo siempre, aunque el/ella siga durmiendo y tú tengas que marcharte temprano.