3 señales de que esa nueva relación te acabará destrozando

Tendrás que inspeccionar en lo más profundo de ti para descubrirlas

El enamoramiento es una etapa absolutamente embriagadora durante la cual tu organismo libera una gran cantidad de hormonas y neurotransmisores que, si bien se sienten muy placenteros, te nublan por completo el juicio. Por eso es tan habitual hacer tonterías en esos momentos. ¿Cuántas veces, una vez pasada la etapa, te has topado con una realidad que nada tenía que ver con lo que venías viviendo? La realidad era la misma. Simplemente dejaste de estar ciego. Pero la psicoterapeuta Erin Leonard ha identificado tres señales que te pueden servir para ver esa triste realidad antes de que sea tarde.

Y no son las típicas señales externas. En realidad, estas señales tienen más que ver con la manera en la que tú te sientes y, por lo tanto, son bastante más certeras. En palabras de Leonard, "si una persona experimenta continuamente estas emociones en una relación, es posible que deba dar un paso atrás y pensar de forma crítica cómo proceder". La primera de estas emociones está relacionada con la irrelevancia: cuanto sientes que esa persona cree que sus problemas son más graves e importantes que los tuyos, sistemáticamente, y te hace sentir que no tienes derecho ni espacio para hablar de ellos.

Aquí la lectura es clara: "Una pareja que habitualmente se enfoca en su propia vida y dificultades y rara vez se toma el tiempo para comprender completamente la difícil situación de la otra persona puede causar problemas en el futuro", escribe la especialista. Y, piénsalo con cuidado, si se comporta así en los primeros compases de la relación, cuando todo es atención, ¿cómo se comportará una vez se calmen las aguas? Te esperan miles de situaciones en las que deberás priorizar sus intereses, sus conflictos y sus emociones sobre las tuyas. Quizá sea momento de prevenir. Especialmente si sientes las otras dos señales.

Por un lado, la sensación de que el resto de personas son más importantes para tu nueva pareja que tú. Está claro que en un par de meses no vas a convertirte en el tótem de su vida, pero tampoco deberías ser siempre la última persona en la lista. Mereces cierta prioridad. Como dice Leonard, "cualquier pareja que te haga sentir como si tuvieras suerte de ser parte de sus seres queridos puede tener tendencias narcisistas". Y esto es aún peor cuando, a pesar de tenerte como segundo plato, demanda ser lo primero para ti. "Una pareja que tiene diferentes estándares para sí misma es una pareja egocéntrica".

Y, por otro lado, la sensación de que pasa por alto tus sentimientos. Porque pocas cosas representan tan claramente una línea roja como esto. A fin de cuentas, "una pareja que no hace un esfuerzo concertado para entender cómo se siente la otra persona cuando está decepcionada, herida, triste, abrumada, sola o enfadada puede ser una pareja carente de empatía". Y eso es una mierda que se llevará por delante tu felicidad. Por eso es importante confiar en lo que sientes. ¿Podrían esas sensaciones estar equivocadas? Quizá, pero es el termómetro más preciso del que dispones para medir las cosas. Hazle caso. Podría ahorrarte muchos disgustos.