Estos son los 11 derechos sexuales que no sabías que tenías

Aunque te lo tomes a broma o no le des demasiada importancia, tu sexualidad forma parte de ti. Es una necesidad básica que todos tenemos y que parte del deseo intrínseco de interactuar con otros seres humanos. La formarás a lo largo de los años y, probablemente, la disfrutarás. Pero no todo el mundo tiene tanta suerte. Hay muchas personas que no pueden explorar abiertamente su sexualidad por motivos muy distintos, ya sean médicos, psicológicos, sociales o, tristemente, políticos.

Por eso, el XIII Congreso Mundial de Sexología celebrado en Valencia en 1997 declaró los 11 derechos sexuales que todas las personas tenemos y deberíamos tener para disfrutar de una salud sexual saludable y libre. Ojéalos y repasa mentalmente si crees que estás cumpliendo con todos. ¿Te cojea alguno? Ponte manos a la obra. Y recuerda: Los derechos sexuales son Derechos Humanos Fundamentales y Universales.

1. El derecho a la libertad sexual

Esto abarca tener la posibilidad de expresar la sexualidad libremente. Sin embargo, hay que recordar que los abusos sexuales, la explotación o coerción contra otros no cabe en esta expresión. Hacer daño a otros para expresar tu sexualidad no es sano ni estás ejerciendo tu libertad, es violencia.

2. El derecho a la autonomía, integridad y seguridad sexuales del cuerpo

Todas las personas tenemos el derecho de tomar nuestras propias decisiones en cuanto a nuestra sexualidad "dentro del contexto de la ética personal y social", según dijo el Congreso Mundial de Sexología. Además, añade que aquí también se incluye el poder tomar el control sobre nuestros cuerpos "libres de tortura, mutilación y violencia de cualquier tipo".

3. El derecho a la privacidad sexual

Todas las personas tenemos derecho a tomar decisiones sobre nuestra sexualidad y nuestras conductas individuales "realizadas en el ámbito de la intimidad". Es decir, derecho a la masturbación o cualquier otra conducta sexual realizada en privado y en solitario. Y, de nuevo, siempre y cuando no interfieran en los derecho sexuales de otros.  Masturbarte delante de otros sin su consentimiento sí es acoso sexual.

4. El derecho a la equidad sexual

Este derecho hace referencia a la oposición de cualquier forma de discriminación, "independientemente del sexo, género, orientación sexual, edad, raza, clase social, religión o limitación física y emocional".

5. El derecho al placer sexual

Todo ejercicio de la sexualidad debería estar enfocada al placer de las personas. Por eso se quiso blindar el derecho al placer, incluyendo el autoerotismo y la masturbación. Ejercerlo es fuente de bienestar físico, psicológico y emocional. 

6. El derecho a la expresión sexual emocional

Más allá del placer que les proporcionen sus cuerpos (no solo sus genitales), todas las personas tienen derecho a expresar su sexualidad mediante "la comunicación, el contacto, la expresión emocional y el amor". 

7. El derecho a la libre asociación sexual

Aunque todavía no esté legalizado ni regularizado en muchos países del mundo, este derecho incluye la posibilidad de contraer (o no) matrimonio, de divorciarse o de establecer cualquier tipo de asociación sexual responsable y consentida. Como por ejemplo, compartir piso con tu pareja sin tener necesariamente ningún tipo de vínculo matrimonial.

8. El derecho a la toma de decisiones reproductivas, libres y responsables

El derecho a decidir tener hijos o no tenerlos, cuántos se tienen, con quién y qué tiempo pasa entre el nacimiento de cada uno. Además, recoge también el derecho a acceder a los métodos de regulación de la fecundidad. Es decir, la posibilidad de comprar métodos anticonceptivos libremente. 

9. El derecho a la información basada en el conocimiento científico

Cualquiera debería poder acceder a una información sexual científica libre y ética, "así como la difusión apropiada en todos los niveles sociales". Sin embargo, este derecho está sujeto a muchas interpretaciones a nivel social: ¿qué es una 'difusión apropiada' exactamente?

10. El derecho a la educación sexual integral

"Este es un derecho que se inicia con el nacimiento y dura toda la vida y que debería involucrar a todas las instituciones sociales". Porque la educación sexual no solo se limita al conocimiento de nuestros aparatos reproductivos, sino que incluye el conocimiento de nuestra sexualidad y cómo todo nuestro cuerpo y nuestra mente se ve involucrada en esta parte de nuestras vidas.

11. El derecho a la atención de la salud sexual

Un derecho que no solo tiene que ver con el acceso libre las enfermedades físicas de transmisión sexual, sino también con cualquier tipo de disfunción o trastorno sexual o que, de no serlo, pueda afectar a la sexualidad.