Tener sueños lúcidos intensos es sinónimo de bienestar mental

La mitad de las personas experimenta el sueño lúcido al menos una vez en la vida

La mente humana sigue siendo el gran misterio por descifrar. De hecho, la razón de que soñemos continúa siendo objeto de debate en la comunidad científica: unos dicen que es el resultado de un disparo aleatorio de neuronas, otros que es una ventana a nuestro subconsciente y otros que es un mecanismo de supervivencia que nos prepara para futuros peligros. Pero sea cuál sea el por qué, al menos ahora sí hay algo que sabemos a ciencia cierta acerca de los sueños: quienes experimentan sueños lúcidos intensos tienen niveles más bajos de angustia.

Así lo explica Mark Travers en un artículo para Psychology Today. El autor se hace eco de una investigación publicada en Frontiers in Psychology que relaciona la intensidad de los sueños —aquellos en los que el soñador reconoce que está dentro de un sueño y puede controlar parcial o totalmente el sueño al más puro estilo— con el bienestar psicológico y la ausencia de psicopatologías. En concreto, descubrieron que los soñadores lúcidos de alta intensidad sufrían menos depresión, ansiedad y estrés que los soñados lúcidos de baja intensidad.

Aunque lo curioso del resultado del estudio, llevado a cabo por psicólogos de la Universidad israelí de Ben-Gurion y en el que participaron 187 estudiantes de pregrado, es que mientras reveló esta diferencia entre soñadores lúcidos de alta intensidad y de baja intensidad, no reveló diferencia alguna entre los primeros y los soñadores no lúcidos. Así que si te encuentras dentro de ese 20% de la población que tiene sueños lúcidos con frecuencia —una vez al mes de media—, mejor que sean intensos y moviditos. El otro 80% estamos bien con nuestros aburridos sueños sin control.