Los secretos para ser feliz que jamás nos contaron

“El mundo es el patio más grande que existe.  Juega, disfruta, vive el instante, goza el segundo”. Así de claro se expresa Albert Espinosa en su nuevo libro Los secretos que jamás te contaron. El polifacético autor, con varios superventas internacionales a sus espaldas, lo ha escrito por necesidad. Porque “en la vida hay secretos que necesitas contar porque nadie los comparte”.

En conversación con el creador catalán, deja un mensaje para los lectores de Código Nuevo: "Creo que estos secretos hablan mucho de aprovechar el instante y creo que hablan de ser valientes en la vida, el amor, el sexo y la muerte. También de que no es triste morir sino que lo triste es no vivir intensamente".

¿Acaso alguien nos ha entregado alguna vez un manual de instrucciones para ser feliz y vivir en este planeta? No. Cada uno tiene que buscarse su propia suerte, hacer funambulismo para sonreír a pesar de los problemas, ¿existen de verdad los problemas? Sí, pero...

La felicidad nace del hecho de estar vivo

“No debes pensar en la felicidad, sino en ser feliz cada día”. Y apúntalo en grande: esto es una tarea diaria.

Para vivir, valga la redundancia, hay que vivir. “¡Estoy vivo!” será, con permiso del vecindario, el grito para cuando te levantes, antes incluso del primer café. Así, con esta certeza, “comienza el cuentakilómetros diario de tu felicidad”, afirma Espinosa. Porque se trata de aceptar el día como la medida para ser felices. Si muchos días somos felices, nos acercaremos a la felicidad final. Dejemos de planear siempre todo.

El futuro, como la nostalgia, ya no es lo que era. A ver si empezamos a centrarnos en el presente. El dinero, la familia, el amor, el sexo, la belleza, las cosas materiales… no son los únicos motores de nuestro bienestar. Son guindas de la tarta.

Vivir intensamente

No es triste morir (que también), sino vivir apático, gris, sin intensidad. Pero... ¿cómo me despojo de tantas responsabilidades que me agobian?, te preguntarás. Haz caso a Albert Espinosa. Háblalo todo contigo mismo, obtén una solución, aprende a decir ‘No’ (regla principal de la felicidad diaria), aprende a decir ‘Sí’ a otras cosas (mucho análisis equivale a parálisis), olvida tu ego, baila y cambia, salta, grita, vive con tu cuerpo.

En “Los secretos que jamás te contaron” (Ed. Grijalbo) brincan muchas ideas, cosas que hacer YA:

- Arriesgarte todos los días.

- Escuchar tus latidos cada día.

- Ayudar a otros con tu tiempo.

- Soplar. (¿Soplar? Sí, como soplamos las velas cada cumpleaños o como soplamos una herida para aliviar las molestias. Porque soplar implica desear algo. ¿Sorprendido?)

- Sentir la música.

- Ser aire, viento o percusión.

- Amar a otros.

- Ampliar tu círculo de fuerza. Conoce a más gente, espabila, abre tu mente. "Siempre pienso que los desconocidos son tus aliados y parte de sus secretos los recibo en forma de los 8.000 emails diarios que recibo y donde me cuentan parte de su verdad", revela a Código Nuevo un tipo que ha vendido más de un millón y medio de libros en más de 40 países. Algo de razón debe de tener, ¿no?

Hay más consejos, pero ahora te toca a ti seguir con esta historia. Y, aunque sean secretos que jamás nos contaron, una vez los sepamos -no lo olvides- toca compartirlos. No ibas a quedarte esto para ti solo. Y recuerda que cuando conoces todas las respuestas... llega el universo y te cambia las preguntas.

Crédito de la imagen: Mark Harless