Tener una rutina le salvó del caos en que se había convertido su vida

Ordenar tu vida es sencillo y tu tranquilidad aumenta exponencialmente

Antes de la pandemia, Jason Diamond que escribe en el New York Times, se diseñó una rutina. Fue en diciembre de 2019, solo un par de meses antes de que el mundo se desmoronara. Y eso fue, precisamente, lo que lo salvó de caer en el caos absoluto una vez llegó el confinamiento. “La vida es una serie de rutinas”, cuenta, “nos vamos a dormir, nos levantamos, trabajamos, jugamos. Pero para algunos, las rutinas y los rituales funcionan en contra del caos del mundo y, en muchos casos, de las mentes”. Así que él, que viene de una familia inestable, de mudanzas constantes e improvisación, decidió ordenar sus días, a ponerse límites y horarios: despertar – comer – meditar – hacer ejercicio – escribir. Todo a su preciso momento. ¿Y qué pasó? Se dio cuenta de que a su cabeza le costaba mucho más divagar y procrastinar que antes.

El orden “te ayuda a sentir que tienes el control de tu vida”, explicaba en una entrevista un experto citado por Jason. La rutina te ayuda a recordar cómo hacer las cosas que hasta ahora olvidabas con facilidad. Poner horarios, saber que cuentas con 40 minutos para hacer algo y no con toda la mañana, te obliga a hacer las cosas de manera más eficiente. Porque si no frenas la dinámica del caos, una cosa lleva a otra: no compras comida porque se te ha hecho tarde y tienes que acabar un curro y luego el súper ha cerrado y tienes que pedir domicilio y gastas más pasta y tienes que currar más.

Si te consideras caótico, una de las fórmulas que tienes para lograr el orden es darte pequeños premios. Por ejemplo, si te gusta disfrutar de un café a media mañana, organízate el trabajo para que ese café pueda durar media hora y tengas tiempo de desconectar. O si te da pereza despertarte, buscar algo que te dé placer a primera hora de la mañana para que levantarte merezca la pena (un zumo de naranja, un paseo en el parque, leer un rato, encender una vela…). Si vives anticipándote a esos premios, currar se te hará mucho más llevadero.

Ahora parece muy complicado, pero una vez que te acostumbres a tu nueva rutina, te será muy complicado volver atrás, pero porque verás que vives de más buen humor y tienes mucho más tiempo libre siendo más productivo. Y si lo que te mola es procrastinar, resérvate un día para hacerlo durante el finde. Que nadie te quite esa felicidad que te da perder el tiempo, pero que se cuando tú decides y no cuando lo manda la pereza.