Querido Yo Del Futuro, Esto Lo Hago Por Ti

"No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy" (firmado: tu madre).  Y tú automáticamente piensas "uf, qué va, qué pereza, ya lo haré luego". Sin duda una de las principales cosas que se aprenden a cierta edad es el verdadero significado de esta frase, que es básicamente un "piensa en tu yo del futuro, sin duda te lo agradecerás". Y esto es extensible y válido para cualquier faceta de tu vida.

No creo en las hipotecas, en los planes de jubilación ni en guardar los ahorros debajo del colchón. Soy más de disfrutar el momento y vivir el día a día sin saber muy bien qué voy a querer el próximo año. Sin embargo, una serie de circunstancias me han hecho creer que tu "yo" del pasado puede hacer mucho por la felicidad de tu "yo" de un futuro no muy lejano, porque hay dos cosas muy obvias totalmente irrebatibles que parece que olvidamos:

  1. Del pasado no se puede cambiar absolutamente nada.
  2. El futuro será el presente en breve.

Evidente, ¿no? Pues,¿por qué no lo tienes en cuenta a veces?

Aparte de ciertas cosas del día a día, tales como dejarte el trabajo hecho antes del fin de semana para que tu "futuro yo" disfrute del sofá el domingo, creo que donde más te puedes aportar es en las relaciones personales. Al final tiene mucho que ver con tener consciencia de lo que estás viviendo, cómo quieres vivirlo y cómo quieres que siga siendo.

Muchas veces escucho la frase "déjate llevar y disfruta el momento", y me suena irresponsablemente cómoda. Dejarse llevar es pura inercia y la inercia supone tumbarte encima del mar y dejar que la corriente te arrastre. Para según que cosas, puede ser maravilloso, pero yo ahora estoy hablando de mover las piernas para conscientemente quedarte donde estás y evitar que la corriente te lleve. Estoy hablando de cuidar, valorar y cultivar lo que tienes cerca para que siga siendo como quieres que sea. Amistades que se fueron lejos y que sin querer te dejaste llevar por la vida y, "¡lástima, perdimos el contacto!", relaciones que se marchitaron porque os dejasteis llevar por la rutina y se os olvidó dedicaros minutos de atención cada día de vuestras vidas; y luego os preguntáis: ¿qué nos ha pasado?

Si tienes claro que hay cosas que no quieres que cambien si no va a ser para mejor, hazte el favor de simplemente ser consciente de ello. Pequeñas cosas que te molestes en hacer hoy, sin duda van a condicionar tu mañana.