Cómo puedes hacer de tu pasión tu forma de vida

Existen unos seis mandamientos que puedes seguir para poder vivir de lo que te apasiona sin dejar de ser tú mismx

Echa la vista atrás. Cuando tú decías que querías estudiar bellas artes, literatura, música o cualquiera de esas carreras y profesiones que, cuando tus padres las oían, añadían un “¿y no prefieres hacer derecho, medicina o alguna ingeniería?”. Tú sabías que querías ser artista, escritorx, diseñador o dibujante de comics. Que no era una afición pasajera ni un hobby de la infancia. Que no tenías por qué renunciar a tus sueños para seguir un camino más “seguro” o más “realista”. Tu propia motivación y confianza eran tu motor. Y, sin saberlo, eras un meister. O, al menos, luchabas por lo que te hace feliz, convirtiéndote en uno de ellos. 

Así fueron los primeros pasos de los meisters de Jägermeister, Andrea Wilshusen (meister of skate), Chenta Tsai aka "Putochinomaricón" (meister of music), Fatu Afrikangyal (meister of dance) y Abel Iglesias (meister of graffiti), ejemplos de que podemos llegar a convertir en una forma de vida esa pasión que siempre nos ha hecho felices, ese happy place al que recurríamos cuando estábamos rayados: sea sobre una tabla, con un pincel en la mano, bailando en la calle o frente a un micrófono. Obviamente no hay una receta preestablecida que diga por dónde debemos tirar para petarlo. Cada unx tiene que encontrar su camino. Aun así, los cuatro meisters han respetado una serie de principios a lo largo de su trayectoria, que te presentamos bajo la forma de 6 mandamientos para hacer de tu pasión tu medio de vida.

1. Cree en tu proyecto y no te autocensures

No importa que te consuman las dudas, incluso que a veces no tengas fuerzas para creer en ti mismx. Siempre, siempre, siempre cree en tu trabajo. En eso que quieres enseñar al mundo, en esos valores que transmites con tus obras, en esas ideas que sabes que el mundo necesita. No dudes nunca de ese logro, de esa obra en el que has puesto tanto esfuerzo. Y tienes que creer en ello “hasta ser pesadx, no debes tener miedo a molestar”, recomienda Chenta. La peor sensación que existe es la de creer que has perdido una oportunidad por la autocensura y el miedo al rechazo. 

Eso sí, “del 1 al 100, cree en ti mismx al 90%”, recomienda Abel. Vamos, que cuidado con la confianza ciega, porque puede ser igual de mala que la autocensura. Estate segurx de tu trabajo… pero date un poco de margen a escuchar a lxs demás si te dicen que te equivocas cuando tu interior te diga que son las voces correctas. Es importante saber cuál es tu camino, y las críticas constructivas te ayudarán a no salirte de él.

2. Rodéate de gente que sume

Sí, es necesaria la autoafirmación. Saber tus virtudes, qué puedes ofrecer y por qué vales la pena. Pero no sirve de nada si no la complementas con gente que te ayude a crecer. “Lo que yo recomiendo siempre es buscar una red de apoyo, para no sentirnos solas. Si sois dos, cuatro, cinco, diez, las que seáis, si estáis juntas, nadie os dirá que no podéis, y si os lo dicen, pues vosotras contra el mundo, pero nunca solas”, aconseja Andrea, que se ha tenido que enfrentar muchas veces al “no podrás” que dedican a todas las mujeres que quieren brillar en un territorio tradicionalmente masculino.

Le dan la razón el resto de meisters: tener personas que te acompañen, con las que compartir y contraponer ideas, te hará conocerte mejor y enfrentarte a las (inevitables) dudas que aparezcan durante el camino. Como asegura Chenta: “yo sin mi comunidad no existiría”, haciendo referencia a todas esas personas racializadas y disidentes de género, como él, que le han ayudado a deconstruirse y, a partir de eso, construir su identidad. 

3. Trastea, experimenta y sé autodidacta

Fatu no podía permitirse formación de baile, por tiempo y por recursos económicos, así que practicaba en su casa, a través de YouTube. Y, aun así, logró desafiarse a sí misma y a sus propios retos, hasta llegar a petarlo.  Ahora, trabaja en su propia escuela de formación en Barcelona y enseña a otras chicas que como ella disfrutan con el baile como con ninguna otra cosa en la vida. ¿Conclusión? La formación es importante, sí, pero no es imprescindible. La clave del éxito está en creer lo suficiente en ti mismx, en tener ganas de experimentar con formatos y encontrar eso que te haga distintx. “Salta siempre a la piscina”, recomienda Chenta. No dejes de probar cosas, y así podrás encontrar tu estilo.

4. Descubre quién eres y aprende a comunicarlo

Vivimos en un mundo muy competitivo. Hay muchxs aspirantes que, al igual que tú, intentarán llegar hasta la cúspide de su campo. Por eso, tenemos que saber diferenciarnos. Así lo aconseja Fatu, “aprende a vender y comunicar lo que haces solo tú. Eso que te hace diferente”, técnica que usó para destacar en una ciudad “tan competitiva y con tanta gente” como Barcelona. Lo mismo cree Abel: “encontrar un camino propio y tirar adelante. Copiar a lxs demás está condenado al fracaso. Encuentra quién eres, aunque al principio no funcione”. 

5. Alcanzar la maestría, pero con equilibrio

Te flipa tu pasión. Normal: es lo que llevas haciendo toda tu vida. Incluso en tus momentos más místicos, sientes como si estuvieras predestinado a ello desde antes de nacer. Por eso, harás lo que sea para alcanzar la maestría. Aunque eso suponga no ponerle límites. Según Abel, trabajar como artista “te ocupa todas las horas del día, siempre piensas en ello. Te vienen ideas de golpe y siempre está en tu cabeza, aunque no estés trabajando en ese momento”. Cualquier momento es bueno para crear si viene la inspiración.

Por eso es necesario buscar el equilibrio entre dedicarse plenamente a tu pasión y dejar descansar tu mente y tu cuerpo, tus principales herramientas. “Me di cuenta de que no soy una fuente de creatividad infinita”, se lamenta Fatu, recordando todas esas veces que no se puso límites y estuvo más de 12 horas seguidas currando porque “es lo que toca cuando te dedicas a lo que te gusta”. Sobre todo, resérvale un tiempo a tu familia, amigos, a dormir y a descansar. Es importante currárselo mucho, pero también parar para cargar las pilas, cuidar a los que te apoyan y celebrar tus victorias y logros. 

6. El éxito no solo es petarlo: disfruta del camino

“No es ganar en competiciones. Es tener amor hacia lo que haces, que te haga feliz. Sin eso, no vale para nada”, responde Andrea, preguntándose qué es el éxito. Vamos, que petarlo en Instagram, Twitter, TikTok o lo que sea, si no te hace feliz, ¿de qué sirve? Al final, todos los meisters siguen su camino con orgullo porque creen en lo que hacen y saborean intensamente el resultado de su dedicación. Por supuesto, siempre habrá momentos de bajona, de duda, e incluso de replantearse si están tomando la ruta que toca. Es normal. Pero por muy Mr. Wonderful que suene, si te sientes vivx, satisfechx y segurx de ti mismx cuando estás practicando tu pasión, ya has conseguido el éxito.