El psicoanalista que propuso el orgasmo como su principal terapia

Las teorías de Wilhelm Reich causaron tanta controversia que acabó en prisión acusado de querer extender una terapia pseudocientífica y fraudulenta

La psicología es una ciencia muy compleja. Esto ha permitido que durante el último siglo hayan aparecido y convivido diversas lecturas de la psique humana, muchas de ellas complementarias. Conocemos las teorías de Viktor Frank sobre el propósito vital como solución a los conflictos internos o las teorías freudianas que tanto debate despiertan entre los círculos académicos. Pero existe una muy interesante que, pese a no ser demasiado conocida, es muy tenida en cuenta por los expertos: la teoría del orgón de Wilhelm Reich, sin duda alguna uno de los psicoanalistas más extravagantes de la historia.

En primer lugar, porque este psiquiatra ucraniano hacía en la Europa de entreguerras lo que ningún otro de sus compañeros osaba hacer: sumergirse en las profundidades de la sexualidad pasa asentar las bases de lo que décadas más tarde sería la revolución sexual, tal y como recogen desde El Confidencial. Es cierto que las historias que sobreviven de él lo describen prácticamente como un loco con ideas de loco, pero la verdad es que entendemos muchos aspectos de la sexualidad humana gracias a su genialidad y su valor. De hecho tuvo que marcharse exiliado a los Estados Unidos en cuanto Hitler alcanzó el poder.

Sí, Wilhelm Reich será recordado siempre por intentar proezas tan absurdas como atrapar toda la energía negativa del cosmos "a partir de un portentoso aparato que llamó cloudbuster". Pero también fue quien en base a una máxima, que "la salud mental de una persona se puede medir por su potencial orgástico", le proporcionó a la psiquiatría una nueva ventana hacia el ser humano y su sexualidad.  Concretamente, Reich estaba convencido de que el orgasmo libera una energía vital reprimida y que esto es fundamental para que alcancemos la "paz mental, emocional y creativa" que necesitamos para vivir felices.

Así, y como apuntan desde El Confidencial, este excéntrico investigador concluía que "solo una vida sexual placentera podría librar al individuo de los episodios neuróticos". Por supuesto, esto no es cierto. Tal y como apuntábamos al principio de este artículo, la psicología es muy compleja y los trastornos mentales no proceden únicamente de la represión sexual. No obstante, la sexualidad es una parte crucial en la vida de las personas y nos ayuda a aliviar muchas tensiones internas. Esto hoy en día parece una obviedad, pero en las décadas de los veinte y de los treinta era una extravagancia ridícula.

En términos puramente psquiátricos, Wilheim Reich extrapoló su teoría del orgón (el orgasmo como fuerza vital imprescindible) a una técnica bautizada como vegetoterapia-caracteroanalítica que, según dicen desde el diario, continúa utilizándose en la actualidad. Y no solo en psiquiatría: también en materia sanitaria o en aspectos relacionados con la sexología. Aunque algo invisible, la figura de Reich es esencial para entender la sexualidad contemporánea. De hecho, nadie hizo tantísimo por favorecer una sexualidad plena entre la juventud proletaria de la época, alentando la masturbación y el libre desarrollo sexual.