El 'Plot twist' es la filosofía de vida que te obliga a cambiar de mentalidad cada 3 meses

Toda la vida nos han martilleado con el mismo rollo de "tienes que aferrarte a tus principios, posicionarte, luchar por lo que crees y bla, bla blá". Mucha gente lo repite como si fuera un mantra. De hecho, parece que hay algo muy noble en eso de no tener dudas y mantener tu mentalidad intocable y protegida. Pero hay algo que tenemos que aprender a admitir con más facilidad: no siempre nuestras ideas son de las mejores. Aunque muchos se creen unos genios, si de verdad quieres pensar como uno, lo mejor que puedes hacer es forzarte a cambiar de mentalidad con más frecuencia.

Ojo, que aquí nadie está hablando de cambiar de ideas cada día. Eso es demasiado caótico y puede ser síntoma de problemas psicológicos. Lo mejor que se puede hacer es ver tu inteligencia como una facultad que está en constante construcción y, por eso, debe pasar por desafíos y transformaciones para crecer. Se trata de tener una actitud más cercana a la mentalidad del desarrollo, una especie de filosofía de vida investigada por la doctora Carol Dweck, psicóloga de la Universidad de Stanford.cambiar mentalidad

Según Dweck, una persona puede tener dos visiones muy distintas con relación a su propia inteligencia: creer que uno nace con una determinada capacidad mental o que puedes incrementar tu intelecto si te esfuerzas lo suficiente. Las personas que piensan que su inteligencia es un don innato suelen estancarse delante de los primeros obstáculos y buscan reconocimientos constantes para mantener su autoestima. Sin embargo, las personas que creen que su mentalidad está en constante desarrollo son quienes pueden ver el camino menos obvio para resolver un problema, ya que aceptan que siempre pueden aprender algo nuevo.

En este sentido, la doctora, así como para muchos científicos que estudian esa teoría, cree que la inteligencia se desarrolla y puede ampliarse a lo largo de nuestro proceso vital. Sin embargo, una gran parte de la habilidad de ver tu propia inteligencia tiene que ver con los estímulos que tenemos durante la niñez, lo cual no significa que no sea posible cambiar de mentalidad después de la adolescencia. Si ya estás en tus ‘veintitantos’, el mejor camino para incrementar tu inteligencia es entrenar tu cerebro como si se tratase de un músculo más.

Existen muchas estrategias posibles. Una manera muy sencilla de hacer ese ejercicio cerebral es algo parecido a lo que explica la youtuber Ter en su canal. En el vídeo El plot twist como estrategia de vida, Ter comenta que a lo largo de los años ha desarrollado una teoría que consiste en no estar con la misma mentalidad durante más de tres meses (o seis, para casos que necesiten de un poco más de cuidado). Es una buena táctica para mantenerse creativo y siempre aprendiendo, ya que requiere un gran esfuerzo para aceptar ideas y visiones del mundo distintas a la tuya.

Sin embargo, si realmente quieres dedicarte a sacar lo máximo posible de tu capacidad mental, quizás esforzarte en cambiar el chip no sea suficiente. El trabajo de un grupo de científicos, que se dedica a estudiar las conexiones entre las neuronas del cerebro, —el Human Connectome Project— llevó los psicólogos a pensar que la inteligencia tiene más que ver con la capacidad de tu cerebro para combinar la información de diferentes áreas y no si eres bueno en algo específico. O sea, para pensar como un genio hay que aprender a involucrar diferentes circuitos del cerebro dependiendo del trabajo que quieres realizar.

Se trata de conocerse a uno mismo. Si lo que quieres es ampliar tu capacidad mental, lo que tienes que hacer es darle vueltas a todo lo que piensas hasta encontrar la mejor manera de hacerlo. Por ejemplo, si crees que necesitas tener más concentración, el camino más obvio es hacer ejercicios clásicos de entrenamiento mental. Pero, si eso no funciona para ti, ¿significa que no puedes hacerlo? La ciencia dice que no. Como apunta Ter, podría ser la hora de cambiar el chip. Apuesta por un plot twist en tu cerebro para que puedas evolucionar constantemente y no te estanques. Lo que necesitas para solucionar cualquier problema es pensar de distintas maneras hasta encontrar la respuesta.