Por qué hay personas que siempre creen que tienen una enfermedad grave

Superar tu tendencia hipocondriaca requiere un trabajo de confianza en la estadística, el sistema inmune y el sistema sanitario

¿Eres de esas personas que viven con un profundo miedo a la enfermedad? ¿Entras en pánico ante la más mínima molestia? ¿Interpretas cualquier dolor de cabeza como una muerte asegurada? La hipocondría es un estado muy condicionante que afecta a más del 15% de la población. Según el Instituto Superior de Estudios Psicológicos, el estrés psicosocial, la muerte de una persona cercana y un amplio historial de enfermedades precipitan el trastorno. Pero también, y según cuenta la psicóloga cínica Brittney Chesworth en Psychology Todaytodas las creencias erróneas que arrastramos acerca de la salud.

Como que las enfermedades graves están por todas partes. Como dice Chesworth, "las personas con ansiedad por la salud tienden a sobrestimar la probabilidad de contraer una enfermedad grave". Y no solo eso, sino que sobrestiman también las consecuencias de dicha enfermedad en sus vidas. Te pones en lo peor de modo innecesario, porque resulta estadísticamente muy complicado enfermar de gravedad y, además, sufrir todos los daños posibles. Proyectar escenarios negativos es una ventaja evolutiva, y nos ayuda a protegernos, pero pensar que cualquier dolor de cabeza es meningitis es distorsión.

También lo es la creencia de que eres especialmente vulnerable. A la hora de calibrar las probabilidades de padecer una enfermedad, minimizas tus propias defensas y agigantas al enemigo. "Como si estuvieran apenas colgando de un hilo, y cualquier enfermedad que se presente pudiera enviarlos a la tumba. En realidad, es probable que sus organismos sean más fuertes y más capaces de lo que suponen", añade la especialista. Por supuesto, modificar estas creencias acerca de la salud, de las enfermedades y del propio sistema inmunitario requiere un trabajo personal constante. Un trabajo de autocontrol.

Porque no puedes andar todo el día evaluando cómo te sientes. Primero, porque tu cuerpo cuenta con herramientas necesarias para encargarse de ello. Y, segundo, porque te vas a emparanoiar sin sentido ante cualquier sensación natural. En palabras de Chesworth, "la mayoría de las veces, las sensaciones o síntomas corporales son simplemente que el cuerpo mantiene la homeostasis o algo benigno". Además, nuestras creencias sobre la muerte se encuentran muy magnificadas en una cultura tan alejada de la misma. Es importante no darle tantas vueltas a cómo estarán tus seres queridos en caso de fallecer.

Y sí, es un ejercicio de confianza. Combatir la hipocondría que te atenaza demanda confianza. En las matemáticas, en tu sistema inmunitario y en la vida. Pero también en el sistema sanitario. A fin de cuentas, otras de las creencias condicionantes es que "los médicos, las pruebas y los recursos médicos son insuficientes e incapaces de abordar adecuadamente un problema de salud grave". Algo muy alejado de la realidad. La medicina contemporánea es muy efectiva a la hora de diagnosticar y tratar enfermedades. Como también lo es la terapia cognitivo-conductual para vencer la hipocondría. Otra vida es posible.