Si haces este pequeño cambio, llevarás mejor los problemas

Deja de resistirte a los cambios que, al final, siempre llegan y entrégate a la aceptación. Solo así podrás tomar el control de lo que te pasa

Te pasas toda la vida intentando controlarlo todo: desde cómo será tu próxima cita hasta qué pasará durante toda la semana en la oficina. Tienes la sensación de que adelantándote a los acontecimientos, tendrás siempre la sartén por el mando y que nada malo te podrá pasar. Pero te equivocas. Al final cuanto más controlador eres, menos preparado estás para los imprevistos. Parece una paradoja pero, ¿verdad que tiene sentido? Se llama aceptación y es la habilidad de no dejarte derrotar por los imprevistos.

La aceptación te permite ser flexible ante una realidad que es, por definición, imprevisible. Como explican en el New York Times, ser una persona que acepta te ahorra sufrimiento. Pero, ¿cómo puedes hacer para liberarte de esas tensiones para aceptar las cosas cuando no te gustan? La terapeuta Jenny Taitz lo resume en cinco pasos que se pueden resumir en un párrafo: reconoce el problema y detente, permite que tus sentimientos fluyan, investiga qué le pasa a tu cuerpo y a tu mente y, finalmente, compadécete de ti mismx. Esto último es importante porque como recuerdan muchos terapeutas, solemos machacarnos más de la cuenta. En esta vida, antes o después, sufriremos, así que es mejor estar preparados a vivir en negación y luego llevarnos la sorpresa.

Para llegar a este estado de aceptación, la terapeuta te recomienda prepararte en cinco pasos:

1. Identifica el ruido de tu cabeza

Para entender qué acontecimientos te van a doler, lo primero es identificar qué te hace sentir inseguridad. Por ejemplo, si sientes que un despido te podría afectar mucho y a menudo cuando tienes un problema en el trabajo piensas "¿por qué yo?", este es uno de tus puntos débiles.

2. Da a tus emociones la importancia que se merecen

Cuando algo duele, algo significa. No intentes correr el velo porque dejarás que la porquería se acumule sin solucionar los problemas. Presta atención a lo que sientes.

3. Relaja la tensión de la cara

Tal vez no lo veas, pero hay ciertas circunstancias que te tensan la mandíbula, el ceño o los músculos de la cara. De nuevo, significa que allí hay algo. YouTube está lleno de tutoriales de auto masajes para la cara. Aprovéchalos y, mientras te das cariño, deja que los problemas ocupen su debido lugar. Ni más, ni menos.

4. No te niegues a lo que no te gusta

Sí, todo el mundo está harto de las videollamadas, de llevar mascarilla o de no poder ver a la gente. Pero hacerlo refunfuñando no hace más que empeorar las cosas. Cuando vayas a hacer algo que no te gusta, ármate de valor y sácale lo mejor. Si no le encuentras el lado bueno por ningún lado, piensa que todo se acaba y que cuanto antes lo hagas, mejor.

5. Olvídate de ser feliz de la noche a la mañana

Nada de lo que te hemos explicado es fácil de solucionar. Deberías ser consciente de que cada paso lleva su tiempo. Pero tranqui, nadie te persigue. Acepta que estás trabajando para mejorar y que poco a poco acabarás tomando el control.