El peligro de que las mentes más oscuras utilicen la empatía contigo

Ninguna persona diría que alguien que puede sentir empatía tuviera en el fondo algún tipo de maldad pero lo cierto es que esta emoción puede ayudar a ganarse el cariño de los demás a quien tenga malas intenciones 

A medida que vas conociendo a las personas puedes ir descubriendo de qué palo va cada unx. Ya sabes cuando alguien parece que no es muy de fiar y también percibes cuando una persona puede ser de confianza. No es excesivamente difícil intuir qué caracteriza a cada persona. Sin embargo, sucede algo extraño con las personas que son excesivamente empáticas. Sabes a qué nos referimos, ¿no? Ese tipo de persona que sufre el dolor de los demás como propio o que es muy sensible a entender qué cosas buenas y malas pueden afectar al resto. Por lo general diríamos que alguien de este tipo es buena persona pero quizás no todo acabe ahí porque, como todo en esta vida, todo en exceso es malo.

Desde Psychology Today explican que, “en un sentido básico, la empatía sirve a las personas con rasgos más oscuros. Los rasgos oscuros pueden ser un mal necesario, posiblemente importante para la supervivencia del grupo en momentos críticos. La empatía puede ser una herramienta para la mente maquiavélica, que necesita una buena inteligencia para evaluar y potencialmente aprovecharse de los demás”. Lo que explican es que alguien que tiene excesiva empatía puede utilizarla para ganarse el cariño de los demás y acceder así a sus máximas flaquezas.

Para entender mejor cómo funciona esto lo primero que hay que hacer es dividir los dos tipos de empatía que existen. Esta la empatía cognitiva y la empatía afectiva. Son independientes entre sí, pero a menudo también funcionan en conjunto. La empatía cognitiva es la capacidad de ver las cosas desde el punto de vista de otro. La empatía afectiva es la capacidad de sentir con las emociones de los demás. La primera está más presente en las personalidades narcisistas que tienen como único objetivo ser el centro de atención.

Es ese tipo de empatía la que sale a relucir en las mentes oscuras. Es más, aparece en personalidades agresivas. Las personas utilizan lo que saben de la otra persona o lo que ha sentido la otra persona para generar el daño. Por lo general se ve cuando se lleva a cabo un maltrato psicológico, se atacan las partes más débiles de la otra persona con el fin de ‘salir ganando’ de la discusión. 

Lo que sucede con las mentes más oscuras es que transmiten una ventaja evolutiva. Esa supuesta fuerza que tienen sobre los demás les hace poder seguir rondando por el mundo y lo peor de todo: con éxito. Además, no es que no sientan esa empatía real, tampoco es que finjan que sienten empatía para utilizarla con malas intenciones. Sí son personas empáticas, solo que en un momento de herir o de supervivencia sale a la luz esa forma de utilizar todas las herramientas que hay en el interior para conseguir salir airosx de la situación.

Esas personas fuertes están constantemente a nuestro alrededor, son personas que se concentran con facilidad y a las que ves más capaces de hacer cualquier tipo de trabajo. Seguramente es una persona a la que le puedes pedir consejo porque te comprende y porque se ha puesto en tu lugar más de una vez. Esto no quiere decir que tu mejor amigx sea ahora una mente oscura, debemos aprender a fijarnos con detalle. También es una forma de ver si somos de esta manera, porque por lo general no se hace conscientemente.

Una mayor empatía junto con rasgos oscuros en una misma persona puede, al principio, preservar la calidad de la relación con otras personas. Mientras eso sucede se permite el acceso a información empática que puede servir para destruir lo que sea en un futuro. Quizás la mejor manera de intentar que algo así no ocurra es abrirte con las personas que sí o sí sabes que son de confianza, con las personas nuevas que llegan a tu vida deberías ser un poco más reservadx.

CN